Alfredo Ríos Camarena

Ahora sí ya empezó: a partir del primer minuto del 30 de marzo, formalmente se iniciaron las campañas; Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto no perdieron ni un segundo, ambos iniciaron sus campañas en mítines distintos y con discursos contrastantes; Vázquez Mota lo hizo en su casa de campaña, con entusiasmo de unos cuantos cientos de militantes y, ese mismo día, acudió a la casa donde nació, para darle a su imagen un rostro humano.

Por otra parte, Peña Nieto fue más vigoroso, realizó en Guadalajara un mitin público al que asistieron miles de militantes y, lo más importante, definió una estrategia que lo posicionó hace varios años para su campaña como gobernador en el Estado de México, consistente en firmar, ante notario público, los objetivos y logros de la campaña; marcó cinco objetivos fundamentales, que tienen que ver con la seguridad, con la pobreza, con el empleo, con la educación y, algo muy destacable, el liderazgo de México en el concierto mundial; una vez mas, Peña Nieto se pone a la vanguardia con propuestas definidas de cambio.

Por su lado, Andrés Manuel López Obrador, en su conferencia de prensa de las 7 de la mañana de ese mismo día, volvió a decir que él es el representante del verdadero cambio, repitió parte de su discurso y partió a Macuspana, Tabasco, su tierra natal”.

Estamos en estos días en un período de paréntesis, pero en el que no cesará la acción política intensa; sólo por mencionarlo, la candidatura testimonial de Gabriel Quadri se inicia con poca asistencia y poco entusiasmo en el puerto de Veracruz.

Los spots ya empezaron a distinguirse y van a aturdirnos por su enorme cantidad y volumen en los medios de difusión; en cualquier caso, lo más importante será la definición de políticas públicas y el contacto directo que puedan tener los candidatos, en toda la república, en este breve tiempo de 90 días.

En los últimos dos días previos al inicio de la Semana Mayor, el presidente Calderón inició una ofensiva publicitaria, ofreciendo un informe de sus actividades frente a sus colaboradores y empleados que lo ovacionaron, pero no dijo nada nuevo, repitió, una y otra vez, sus mantras sobre seguridad y empleo.

A partir de la próxima semana habrá de intensificarse la guerra sucia en las no controladas redes sociales, en donde seguramente veremos ataques, calumnias y, tal vez, muestras de humor negro.

En relación al Congreso, fueron sustituidas las candidaturas de todos los partidos, para cumplir la decisión del Tribunal Federal Electoral del Poder Judicial de la Federación, en materia de género, aun cuando claro está que muchos de los afectados ¾que fueron electos en asambleas¾ tratarán de hacer valer, en sus impugnaciones, el bien superior de la democracia, ya que supuestamente fueron electos por sus correligionarios y, por lo tanto, nada tiene que ver el género para poder contender; todavía no se ve con claridad cómo se integrará el Congreso y hasta qué punto habrá mayoría absoluta, en cualquier caso, esto será el resultado de las campaña por tierra, en cada uno de los 300 distritos electorales de la nación.

En el Distrito Federal las condiciones políticas siguen siendo de absoluto desaseo y desorden: en el PRD, se disputan las candidaturas a las delegaciones y a las diputaciones locales en forma encarnizada; en el PRI, continúan las absurdas divisiones internas que no permiten la realización de las asambleas que sus propias convocatorias establecieron, es inexplicable que siga esto sucediendo, pues debilita gravemente la votación que debe tener este partido en el Distrito Federal; en el PAN, las contradicciones ideológicas de la candidata independiente y los principios de ese partido siguen siendo sumamente negativas, y en vez de crecer su popularidad, ha decrecido, al igual que sus candidaturas, por falta de congruencia y de unidad.

La lucha electoral por la jefatura del Gobierno del Distrito Federal se va a concentrar entre el ex procurador Miguel Angel Mancera y la diputada con licencia Beatriz Paredes, quien ya asumió la candidatura del PRI y también por el Partido Verde Ecologista.

Sin duda, Beatriz Paredes tiene la mayor experiencia y las mejores calificaciones como candidata, pero su reto es superar las divisiones internas del PRI en el Distrito Federal.