Este jueves, el actor mexicano Julio Alemán recibirá un homenaje de cuerpo presente por parte de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), a las 12:00 horas, en el lobby del teatro Jorge Negrete de esta ciudad.

Las más de 200 películas y 30 telenovelas en las que participó hicieron que Julio Alemán se convirtiera en toda una autoridad en el teatro, televisión y cine mexicanos, artes que sus padres quisieron hacerle esquivas, pero que él convirtió en un apasionado destino.

“El primer actor”, como se le conoce en México, nació en la ciudad de Morelia, Michoacán, el 29 de noviembre de 1933, Sufría cáncer y murió el miércoles de un paro cardiorrespiratorio en la Ciudad de México.

Comenzó su carrera teatral en 1952 y tuvo su debut profesional en 1957 en la puesta “Corazón arrebatado”. Su destreza actoral, que demostró inicialmente en las carpas, le valió para participar en 1958 en la primera telenovela producida en México “Senda Prohibida”.

Una de sus trayectorias más largas se dio a nivel cinematográfico, rama en la que participó en emblemáticas películas mexicanas, entre las que destacan: “Los Hermanos del Hierro” (1961), en la que actuó con Antonio Aguilar, “El Zarco” (1959), “La Trinchera” (1969), “Si nos dejan” (1999) y “Tango das mortes” (2007).

Su inquieta personalidad lo motivó a desempeñarse, además de actor, como productor, cantante, a trabajar en la radio y como diputado federal, junto a su colega Ignacio López Tarso, quien lo calificó de “un actor estupendo”.

Asimismo, fue secretario general de la Asociación Nacional de Actores (ANDA), fundada por los fallecidos Mario Moreno “Cantinflas” y Jorge Negrete.

“Tengo que agradecerle mucho a dios que me haya permitido desde muy chico conocer mi destino, desde los ocho años yo dije ‘yo quiero ser actor’ y mi padre y mi madre me dijeron: ‘no, estás loco’. Y me obligaron a hacer una carrera. La hice, soy ingeniero agrónomo textil'”, contó en una entrevista concedida a la televisión mexicana en 2011.

“(A partir de esto) empecé a escribirme en sindicatos, a ver ensayos de obras de teatro, y en una obra de teatro cayó un actor y me dieron la oportunidad y desde entonces a la fecha no he parado.

Nadie se hace sólo, siempre encontré en mi camino una persona que creyó en mí, un productor, y aprovechar esas oportunidades me tiene trabajando activamente aquí”, agregó.

Una de las grandes adicciones de Alemán fue el cigarrillo, que le generó un cáncer de pulmón que lo llevó a la muerte este miércoles a los 78 años, tras dos días de permanecer ingresado en un hospital de la Ciudad de México por una infección en las vías respiratorias.

La prolongada enfermedad, que padeció por más de una década, no fue impedimento para el actor, a quien se le vio animado y con buen semblante concediendo entrevistas a la televisión mexicana en los últimos meses.

El amor que tuvo hacia las artes escénicas le permitió estar hasta último momento en las tablas con obras como “Perfume de Gardenias” (2011).

“Yo siempre le he dicho sí al trabajo porque quiero llegar a toda la gente, de todas las escalas sociales, cuido mi carrera, no soy un actor que haga las cosas sin pensar no dejar un mensaje al público”, señaló el artista, padre de seis hijos.

La partida de Alemán es llorada hoy por el mundo artístico mexicano, que despedirá a uno de sus grandes exponentes un homenaje en el Teatro Jorge Negrete y con reconocimientos de la ANDA (Asociación Nacional de Actores), plataforma desde la que defendió a sus colegas de oficio.

Fuente: El Sol de México