Desmemoria
Teodoro Barajas Rodríguez
Morelia.- Las campañas comenzaron y no alcanzo a distinguir signos renovados; más de lo mismo, es decir, dispendio, lugares comunes, reiteración de los mismos clichés electorales.
Los grandes temas no se tocan de manera directa, parecen evadirse a propósito tal vez para velar armas y procurar la coyuntura ideal según los intereses de los candidatos y partidos que les respaldan. Aquí en Morelia los simpatizantes de Josefina Vázquez Mota colocaron faldas a la estatua ecuestre del más grande insurgente nacido en esta tierra, José María Morelos y Pavón. No se miden, tal gesto de mercadotecnia es una obvia señal de mal gusto. Los partidos gastan mucho en publicistas como para realizar las manifestaciones pueriles que reflejan su mal gusto, como lo ilustra el referido acto. Alguien con la talla de estadista como el generalísimo José María Morelos está más allá de los juegos electorales, sólo que para quienes desconocen nuestra historia eso simplemente no cuenta.
Si leemos pasajes de la historia mundial encontraremos muchas crónicas de los saldos que provocan los ambiciosos, los soberbios, los que sueñan con ser entes etéreos, La Guerra del Peloponeso, La Iliada, entre otras celebradas obras detallan cómo la autosuficiencia arrogante es el principio del final.
Este lunes 9 de abril se publica en la prensa de Morelia que la mayor parte de las corrientes del PRD sugieren deslindarse del actual senador y ex gobernador de Michoacán Leonel Godoy Rangel, así de contundente, para que no les perjudique en las ya comenzadas campañas electorales.
Casi todas las expresiones perredistas conocidas así lo expresaron, con la excepción por supuesto de la que impulsó Godoy Rangel denominada Moduc que encabeza el diputado local Fidel Calderón Torreblanca, ex secretario de Gobierno y allegado del ex mandatario.
Foro Nuevo Sol, Nueva Izquierda y el Frente Democrático Cardenista, según publicó un diario local, quieren de lejecitos a Godoy Rangel, ello motivado por el desorden administrativo que prevaleció en el mandato recientemente concluido; el presidente Felipe Calderón calificó esa situación como un “tiradero” porque Michoacán está más endeudado que nunca, así fue la herencia que recibió Fausto Vallejo Figueroa.
Algunos perredistas acusan que se trata de un tema que se utilizará políticamente para sacar ventajas electorales. Aunque debieran reconocer que el asunto de la deuda es una asignatura de naturaleza política, lo mejor hubiese sido que la opacidad jamás fuera algo común en la anterior administración tan reñida con la rendición de cuentas.
La real politik a la mexicana está impregnada de una gran desmemoria porque los villanos de ayer suelen ser los héroes del futuro y viceversa.
Nuestra clase política deberá leer más acerca de la historia para conocer los modelos pretéritos que en muchos casos se niegan a morir, acaso porque aunque cambien los escenarios y el directorio la condición humana es exactamente la misma. Aunque en términos generales la lectura no es habitual en muchos de los equiperos partidistas de todos los colores y logotipos.
