Inevitble voltear hacia casa

Jorge Carrillo Olea

En los últimos años, brillantes señoras han desempeñado los más altos cargos político- administrativos en sus países, sean presidentas, primeras ministras o cancilleres, como es el caso de Alemania. Han sido verdaderos ejemplos del potencial de su género y aun en esos casos de una auténtica superioridad respecto del género opuesto. Han sido motivo de sorpresa, agrado y discreta envidia por parte de observadores universales.

Es una satisfacción poder describir el perfil de algunas, sin remontarnos a décadas lejanas, como serían los casos de la señora Indira Gandhi, de India; Golda Meier, de Israel, o Margaret Thatcher, de Gran Bretaña. Muy bien merecen que se hayan escrito y se lean sus biografías pues son un venero incomparable de ejemplaridad. ¡Bien por ellas!

Michelle Bachelet, de Chile

Doctora en medicina pediátrica. Secretaria de Salud, de la Defensa Nacional, presidenta de la República de Chile. Primera presidenta de UNASUR y actualmente secretaria general adjunta de Naciones Unidas para la Igualdad de Género. Fue perseguida política, prisionera y víctima de tortura por tres años durante el régimen de Augusto Pinochet, tuvo que exiliarse en Alemania.

Cristina Fernández de Kirchner, de Argentina

 Abogada por la Universidad de la Plata. Fundadora del ateneo Juan Domingo Perón. Diputada en la provincia de Santa Cruz, senadora de la república, diputada por segunda ocasión por Santa Cruz, senadora nuevamente en el año 2001, fue presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales y nuevamente senadora, ahora por la provincia de Buenos Aires. Ganó la elección presidencial en la primera vuelta con 45.29%, en su reelección superó esa cifra con un 54.11%, el mayor porcentaje alcanzado en una elección presidencial.

Dilma Rousseff, de Brasil

Economista, y miembro del Partido de los Trabajadores. Formó parte del movimiento de resistencia contra la dictadura militar en 1964. Fue detenida y condenada por un tribunal militar sin ningún tipo de garantía legal. Presa y torturada durante cuatro años. Jefa del Gabinete de la Presidencia de la República por ocho años. Fue ministra de Energía, presidenta del Consejo de Administración de Petrobras. Ganó las elecciones con el 56% de los votos.

Angela Merkel, de Alemania

Con una formación científica en química y física ha sido presidenta del Partido Unión Demócrata Cristiana. Bajo su dirección este partido tuvo una serie de victorias en seis de las siete elecciones provinciales, ganando la mayoría en la Cámara Alta del Parlamento Alemán, Bundestag. Luchó por la  unificación alemana de 1989 y a raíz de ese triunfo fue nombrada ministra para la Mujer y Juventud y posteriormente ministra del Medio Ambiente y Seguridad Nuclear.

Son todas ellas, y habría más, verdaderos ejemplos del potencial de la mujer. Deberían estar presentes en el discurso de todos los movimientos feministas. En fin, se ha dicho que las comparaciones son detestables. Puede ser cierto pero también lo es que son puntos de referencia para establecer criterios para ponderar, para opinar, para elegir. Es establecer una relación de similitud o equivalencia entre dos o más cosas, es encontrar diferencias y valores disyuntivos entre ellas.

Así, el repasar los datos vivenciales de las señoras políticas comentadas, es inevitable voltear hacia casa y advertir que para gobernar un país de las enormes dimensiones de todo orden como México, se necesitaría de una dama verdadera joya de la política para confiar a ella los destinos del país. Las señoras enunciadas no son ni fueron producto mágico de un momento, como sucede con la señora Josefina Vázquez Mota.

Vázquez Mota fue, primero, como único antecedente, una ocurrencia de Vicente Fox al hacerla secretaria de Estado, un espíritu sectario que continuó Felipe Calderón. Es una persona ambiciosa, artificial, corta de entendederas, de una gran pobreza ideológica y ya en la histeria. Es pues la suya una oferta muy escasa y hasta preocupante. Su único atractivo se basa simplemente en el tema de género, que no es un requisito fundamental. Lo fundamental es el talento y la experiencia.

***

Puntos… ¡Segundo gol al PRI! El partido es una verdadera aplanadora, máquina eficiente para montar campañas. ¿Costosísimas?, sí. Contra lo que no puede es contra las irradiaciones de la personalidad del candidato y Enrique Peña no soporta ser lastimado y, con sus reacciones arrebatadas, sale caro. En el caso de la estratagema de mentiroso, el PAN ganó la lid. Con lo de su flota aérea Peña perdió también. Su adversario ganó la agenda política, primeras páginas, columnas y discusión. Peña corrigió y dio por terminados ambos debates que él originó, pero ya era tarde.

 hienca@prodigy.net.mx