A trabajar cada quien en lo suyo
Carlos Jiménez Macías
Al parejo que los candidatos a la Presidencia de la República para el periodo 2012-2018, el presidente Calderón se encuentra en plena campaña y no cesa en sus declaraciones intervencionistas de cara al proceso electoral federal. En ese sentido han sido sus imprudentes declaraciones que intentan apresurar irresponsablemente al Poder Legislativo en el análisis y discusión de las reformas y leyes nuevas que al día de hoy se encuentran en estudio.
No cabe duda de que el Presidente sólo ve la paja en el ojo ajeno y no la viga que trae cargando, y para muestra basta un botón. A más de cinco largos años de gobierno y de esta estrategia fallida para combatir el crimen organizado, apenas el mes pasado, publicó en el Diario Oficial de la Federación los protocolos para el uso de la fuerza, de detención y puesta a disposición, así como el protocolo para la cadena de custodia y la preservación de evidencias. Todos ellos aplicables a las fuerzas federales que realicen tareas de seguridad en auxilio de la población, que pretenden garantizar la seguridad y el acceso a la justicia, además de la protección a los derechos de los inculpados y las víctimas. Insisto, a más de cinco años de su guerra, en el final de su gestión y con más de 60 mil mexicanos muertos a cuestas.
Pero eso sí, urge al Congreso a aprobar reformas sobre seguridad; exhorta al Congreso a aprobar Reforma Laboral; reclama al Congreso dilación para avalar reforma a la ley del trabajo. Es decir, el presidente Calderón prefiere pasar su tiempo dando notas y exhortando al Congreso a aprobar reformas, en vez, de ocuparse de sus propias responsabilidades.
¿O acaso el Presidente ignora que el Congreso es un órgano pluripersonal, en donde los representantes de la soberanía defienden sus convicciones en relación con sus distintos puntos de vista, conocimiento y experiencia adquirida? Cosa muy distinta sucede en la Presidencia, que es un órgano unipersonal donde basta que el titular gire una instrucción para que ésta se lleve acabo.
¿Y nosotros somos los que NO trabajamos? Para su conocimiento, señor Presidente, el Congreso aprobó entre otras muchas leyes y reformas la Ley de Migración que fue publicada el 25 de mayo del 2011. A la fecha, el Ejecutivo federal, y a casi un año de su emisión, aún no tiene listo el reglamento correspondiente, siendo que sólo contaba con 180 días para hacerlo.
El Congreso de la Unión sabe muy bien su tarea y por eso ha aprobado leyes trascendentales para nuestro país, como las recientes reformas a la Ley para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas a fin de aumentar la protección a las víctimas y testigos de este delito.
Qué decir de las reformas constitucionales en materia de derechos humanos, esencialmente para ampliar la protección de los derechos fundamentales a los mexicanos. Otra de igual importancia, la reforma a los artículos 24 y 40 de la Constitución en materia de libertad religiosa, con la cual se armoniza nuestra norma fundamental con instrumentos internacionales en la materia, fortaleciendo además el respeto al derecho de creer o no.
La lista sigue y es igual de importante como la Reforma Política; las reformas a la Ley de Amparo; las reformas para el Desarrollo de la Competitividad de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa y, con el objetivo de mejorar los trámites y servicios públicos entre instituciones y ciudadanos e inhibir los actos de corrupción, se creó la Ley de Firma Electrónica Avanzada.
Y porque el Congreso es consciente de nuestro medio ambiente, se aprobó la Ley General de Cambio Climático, que busca garantizar el derecho a un ambiente sano [http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/afcd0043d9189dc4f452f148572eaa20] y regular las emisiones de gases y compuestos de efecto invernadero; así también, las reformas y adiciones a las leyes de Desarrollo Rural Sustentable y del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, así como las reformas a la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética.
En materia social, el Congreso aprobó reformas para que una franja más amplia de jubilados y pensionados en el país queden exentos del pago del Impuesto Sobre la Renta. Por su parte, la reforma a la Ley del INFONAVIT permitirá que pueda ser devuelto el fondo de ahorro que no hubiese sido empleado para crédito de vivienda. Asimismo, pero en el ámbito artístico, se aprobó la Ley que crea el Fondo para el Acceso de Artistas, Creadores y Gestores Culturales, a fin de otorgar apoyo económico a los artistas para su incorporación voluntaria al régimen obligatorio del Seguro Social.
También se aprobaron reformas a la Ley General de Salud, para garantizar seguridad en la donación y trasplante de órganos, tejidos y células de seres humanos y se expidió la Ley General para la inclusión de Personas con Discapacidad.
En fin, esto fue solo una breve aproximación de la ardua tarea que se lleva a cabo en el Poder Legislativo que, como ya mencioné, sus decisiones no dependen de la voluntad de una sola persona, dada su naturaleza pluripersonal. Así que, señor Presidente, pongámonos a trabajar cada quien en nuestras propias responsabilidades y mejor ponga el ejemplo dejando de aprovechar cada acto público que tiene para tratar de incidir en el proceso electoral federal. Respete, pues, la ley electoral…
