Alimento perfecto

Gabriel Gutiérrez

La leche materna es el alimento perfecto para el bebé los primeros seis meses de vida en forma exclusiva y hasta los dos años en forma complementaria.

Sin embargo, en algunas ocasiones la mamá podría necesitar ayuda para facilitar la lactancia materna sobre todo aquellas madres que deben volver al trabajo o tienen algún impedimento para amamantar a su hijo.

En estas situaciones pueden hacer uso de un sacaleches, para extraer la leche y almacenarla. Así una vez que ha terminado de extraerse la leche, puede guardarla en el congelador, con absoluta tranquilidad hasta por tres semanas y en el refrigerador hasta por 24 horas. Al manipular la leche que va a almacenar, es importante tomar las medidas de higiene que estén a su alcance.

Lo más importante en la extracción de leche materna es que la madre esté relajada y que el extractor promueva la lactación simulando la forma de succionar de un bebé. Pigeon facilita la lactancia materna proveyendo productos de calidad únicos, que la ayudarán a descubrir los beneficios de la lactancia materna y a continuar amamantando a su bebé con mayor comodidad.

Escoja el nivel de succión que más le acomode y que sea a la vez lo más cercano a la succión natural de su bebé. Deje de extraerse leche cuando sienta dolores en el pecho o en el pezón. La marca cuenta con extractor eléctrico portátil, silencioso, que se adhiere suavemente a la piel para proveer una succión estable, y el extractor de leche manual, que como característica tiene un bombeo suave y sin dolor.

El calostro es la primera leche que produce la madre después del parto, al bebé lo protege contra infecciones, enfermedades y es un laxante natural para el recién nacido. La leche materna contribuye a proteger a los lactantes contra la diarrea, tos, el catarro y otras enfermedades comunes de la infancia. Contiene elementos y sustancias de protección inmunológica tales como anticuerpos, células blancas, sustancias antivirales, entre otras. Esta protección se inicia con el calostro y llega a su máximo nivel cuando el niño o la niña toman solamente leche materna durante los primeros seis meses de vida.

Frecuentemente ocurre que se suspenda la leche materna cuando una niña o niño está enfermo, ya sea porque la madre lo decide o porque algunas personas se lo recomiendan. Esto no es aconsejable, porque la leche materna proporciona elementos y células de defensa que protegen contra las enfermedades, así como nutrientes que facilitan la recuperación.

La leche materna garantiza el crecimiento, desarrollo e inteligencia del niño y fortalece el vínculo afectivo, protegiéndolo de alergias, enfermedades de la piel, desnutrición, obesidad, diabetes juvenil y deficiencia de micronutrientes.

Las ventajas que se obtiene para la mujer son la disminución de hemorragia posparto, la anemia y la mortalidad materna, así también reduce el riesgo de cáncer de seno o en los ovarios. Por lo tanto, los beneficios de la lactancia materna son ampliamente reconocidos y amamantar puede ser una experiencia muy gratificante, por sí misma o con la ayuda del sacaleches.

 

¿Seno o biberón?

De acuerdo con la experiencia clínica del doctor José Luis Martínez, pediatra neonatólogo, algunas madres pueden enfrentar diferentes problemas a la hora de amamantar.

Uno de los problemas más comunes es la falta de producción o producción insuficiente de leche, la cual afecta de 10 a 20% de los casos, esto se debe principalmente a la depresión posparto, estrés o porque no secretan la hormona que estimula la prolactina y dejan de producir leche, comenta el experto.

Muchas madres que dejan de amamantar temporalmente por trabajo, viajes o enfermedad, encuentran que al volver a querer alimentar a su bebé, éste rechaza el seno y terminan remplazando su leche por fórmula en biberón.

Los bebés rechazan el seno porque sufren reacción conocida como confusión del pezón; ésta se presenta cuando al tomar leche de un biberón, se acostumbran a succionar de una forma distinta a la succión natural que hacían cuando tomaban del seno de su madre. La confusión de pezón puede ocurrir al revés y la mamá no puede despegarse de su bebé para regresar al trabajo, porque su bebé rechaza cualquier biberón.

La Organización Mundial de la Salud recomienda alimentar a los bebés con leche materna por lo menos hasta los seis primeros meses o más, pues está comprobado que llevarán una vida más sana al crecer.