El caníbal de Miami fue identificado como Rudy Eugene, un vagabundo de 31 años de edad que contaba con un historial policíaco que incluye tráfico y consumo de drogas.
El sábado Eugene, completamente desnudo, comió partes del rostro de un hombre en la rampa de una autopista que conecta la ciudad de Miami con el popular balneario de South Beach.
Datos de prensa publicados este martes revelan que el caníbal habría estado bajo los efectos de un nuevo estupefaciente que se vende como “sales de baño”, una versión un tanto refinada del antiguo vicio de oler pegamento.
Las autoridades han advertido en varias ocasiones que el narcótico, tan potente como la metanfetamina, contiene un alucinógeno que puede llegar a inducir a la persona que lo consume al suicidio.
En las calles, a la droga utilizada por el caníbal de Miami se le conoce como ‘Bendición’, ‘Ola de marfil’ o ‘Cielo de Vainilla’ y se ha convertido en un severo dolor de cabeza para la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés).
Un reporte publicado por El Tiempo.com señala que el principal culpable de los estragos causados por la nueva droga es la metilendioxipirovalerona (MDPV), “una sustancia de aspecto y efecto similar al de la cocaína sintética que se comercializa desde hace meses envasada en paquetes de sales de baño, convertidos en baratos sustitutivos para antiguos adictos a otras sustancias”.
Añade que una vez fumada, esnifada o inyectada, la MDPV afecta a los neurotransmisores del cerebro y provoca un agudo síndrome de dependencia, además de alucinaciones, paranoia, aceleración del ritmo cardíaco y pensamientos suicidas.
El ataque
El espeluznante ataque cometido por Eugene fue presenciado por un testigo que circulaba en bicicleta por una de las rampas de una autopista del centro de Miami.
El caníbal, completamente desnudo, le comía el rostro a otro hombre también desnudo. El testigo llamó a la policía. Cuando los agentes llegaron e intentaron detenerlo, Eugene les gruñó.
El ciclista, Larry Vega, dijo a la televisora local WSVN-TV, que viajaba sobre el paso elevado MacArthur hacia el centro de la ciudad cuando vio el ataque salvaje en una rampa del puente.
“El tipo estaba, como, despedazando al otro con la boca. Entonces le dije: ‘¡Quítate de ahí!'”, relató Vega. “El tipo siguió comiéndose al otro, arrancándole la piel”.
Vega dijo que le avisó a la policía. Cuando la fuerza pública llegó, el oficial le disparó al atacante, que siguió masticando la cara de la víctima. El oficial disparó de nuevo, y mató al atacante.
La noticia del ataque caníbal dio la vuelta el mundo.
El caníbal
Eugene tenía 31 años de edad. Versiones de prensa aseguran que se trata de un afroamericano que poseía un historial policíaco por tráfico y consumo de drogas.
A los 16 años de edad comenzaron sus problemas con la ley. Fue acusado de agredir a otro joven. Después de eso fue arrestado siete veces en un período de cinco años por vender marihuana cerca de escuelas secundarias, zonas residenciales y, una vez, por entrar sin permiso en una propiedad privada. Pero, curiosamente, toda esta legión de cargos fueron desestimados, escribió el diario español El Mundo en su página digital.
El reporte agrega que en 2005 Eugene contrajo matrimonio con Janney Ductant y que se divorció dos años más tarde. Las autoridades creen que desde entonces el hombre vivió desamparado bajo los puentes de Miami.
“No diría que tenía problemas mentales, pero siempre creyó que toda la gente estaba contra él. Que nadie le defendía”, dijo Ductant a la filial local de la cadena ABC.
La foto de la víctima
Univision.com tuvo acceso a una fotografía de la víctima de Eugene. El rostro del hombre no tiene piel desde el cuero cabelludo hasta el mentón. El caníbal le comió el rostro, incluyendo la frente, nariz, mejillas, labios y parte del mentón.
También le falta el ojo izquierdo.
El hombre se encuentra en estado crítico en un hospital de Miami y conectado a un respirador artificial.
La única parte que quedó del rostro de la víctima fue el mentón, que luce una barba tupida con canas.
El individuo atacado por el caníbal no ha sido identificado por las autoridades. “Esperemos que se recupere, por su bien y para que pueda contarnos lo que sucedió. Sólo él lo sabe”, dijo el sargento Javier Ortiz, vicepresidente del sindicato de la policía de Miami.
Fuente: Univisión
