Vázquez Mota y López Obrador

Francisco Javier Estrada

Pasan las semanas y los datos de las encuestas no cambian, Enrique Peña Nieto se mantiene en la punta con una ventaja de 20 puntos, que en términos de votos es pensar en cerca de 10 millones de votos a favor de su postulación ante quienes le siguen en la competencia presidencial. Una ventaja, pongamos atención, que no se veía desde las votaciones de 1994 a favor del PRI.

Es por ello que los dos candidatos que le siguen se encuentran al borde de un ataque de nervios, y tanto uno como el otro, Josefina Vázquez Mota (PAN) y Andrés Manuel López Obrador (PRD-PT-Movimiento Ciudadano) atacan con todo lo que se les ocurre a sus catastrofistas asesores; que en lo que va del inicio de campañas por la presidencia del país han comprobado que su única propuesta a la nación es la violencia, la guerra sucia y la descalificación contra el aspirante del PRI, Enrique Peña Nieto, quien desde hace varios años viene sufriendo la campaña más sucia que ciudadano alguno haya librado y libre en estos tiempos violentos de la vida política en México.

Al borde de la histeria se encuentra Josefina, “La Jefa”, pues no sólo no alcanza a Peña Nieto, sino que en su desesperación convoca a los jóvenes a tomar las calles del país, y de pronto nos hace pensar si quien dice esto pertenece al PRD o es en verdad candidata del PAN. Seguramente las buenas conciencias de la alta sociedad mexicana se estarán preguntando de dónde la ha salido dicha propuesta a Chepina. Pues ya parece más una militante amarilla que la buena alma azul que debe representar lo civilizado, lo ajeno a la violencia, y sobre todo la actitud que no debe olvidar que con la pelusa los neopanistas jamás han de andar.

Por su parte, Andrés Manuel López Obrador, pensando que el DF es todo el país convocó a los jóvenes a manifestarse. Es su voto duro y de simpatía y qué bueno que sea así, pero lo que no se vale es que por otra parte por medio de Dolores Padierna, René Bejarano y demás catastrofistas dentro de su campaña presidencia, que deben llevar una estrategia llena de violencia y fines aviesos. ¿Qué cosa más traicionera puede ser que ir a manifestarse a los eventos del PRI-Verde Ecologista, con el único fin de crear violencia y choques para armar situaciones mediáticas que pongan en entredicho la campaña del candidato tricolor?

Sin embargo, la sociedad mexicana ya no se come tan fácilmente este tipo de alimentos emponzoñados, y con todo y lo sucedido en la Universidad Iberoamericana, los hechos están a la vista, pues el reparto del voto joven le sigue favoreciendo a Peña Nieto, tal y como lo demuestran los estudios al respecto. Diría a estos candidatos nerviosos que mejor se pongan a modificar sus estrategias en busca del voto ciudadano. Los mexicanos queremos propuestas y no violencia y sangre por doquier, de esa se ha encargado con mucho el mal presidente de México que tenemos en este sexenio de ya triste memoria.