Entrevista a Hilario García Valdés/Exconsejero nacional del PRD
Antonio Cerda Ardura
El candidato presidencial de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, ya echó a andar el Plan B, consistente en la utilización de estudiantes para que arruinen los eventos legítimos de campaña de Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña Nieto, asegura a Siempre! Hilario García Valdés, exconsejero nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y presidente del Frente de Lucha contra la Corrupción, la Impunidad y por la Rendición de Cuentas.
Añade que con el adelanto del conflicto poselectoral, López Obrador está cometiendo un error, porque está provocando una situación muy grave, ilegal y peligrosa que puede meter al país en una coyuntura de confrontación.
Danza de cifras
Tras de que el periódico El Universal presentó una grabación de audio, realizada en una exclusiva cena, celebrada el 24 de mayo en la residencia del empresario Luis Creel, en la que presuntamente el dueño de la firma LCB Marketing Político, Luis Costa Bonino, pedía a otros potentados seis millones de dólares para la campaña de AMLO, esta semana se dio un fuerte debate sobre los recursos del candidato presidencial de la coalición Movimiento Progresista.
El 2 de junio, a su llegada a Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, AMLO dio a conocer un resumen general de sus gastos de campaña, correspondientes a los meses de abril y mayo. Sostuvo que en ese lapso recibió 186 millones 209 mil 847 pesos como financiamiento del PRD, PT y Movimiento Ciudadano, de los cuales gastó 184 millones 893 mil 600 pesos.
Al hacer público, el 3 de junio, en Comitán de Domínguez, Chiapas, un desglose de sus ingresos entre el 4 de mayo y el 15 de diciembre de 2011, antes del inicio oficial del periodo de precampaña, AMLO sostuvo que recibió, por concepto de aportaciones particulares, un total de 5 millones 845 mil 783 pesos, pero gastó un millón 693 mil 059 pesos de los recursos de la cuenta Honestidad Valiente, A. C.
De acuerdo con ese desglose, el Peje llevó a cabo 74 asambleas informativas con integrantes de su Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), para las que se invirtieron 298 mil 042 pesos en la adquisición de 93 pasajes aéreos y 636 mil 422 pesos en transporte terrestre, hospedajes y alimentos. Además, el evento realizado el 2 de octubre en el Auditorio Nacional para la constitución de Morena como asociación civil costó otros 758 mil 595 pesos.
A través de la asociación Honestidad Valiente, el candidato capta recursos en la cuenta 0544555080 de Banorte para financiar sus actividades, pero también recibe un sueldo de 50 mil pesos mensuales, independientemente de los 112 mil pesos que reciben como salario las siete personas que integran su primer círculo de colaboradores: secretario particular, jefe de prensa, coordinador de logística, asistente secretarial, dos asistentes administrativos y un técnico informático.
Indicó López Obrador que igual recibió casi un millón de pesos por la venta de su último libro, cuya edición fue de 120 mil ejemplares.
Esta es la segunda ocasión en que López Obrador da a conocer los ingresos de Honestidad Valiente. En el año 2007, cuando HSBC canceló las cuentas 4038497855 y 40387848 en las que la asociación recibía aportaciones, los fondos, aportados entre el 3 de noviembre de 2006 y el 8 de junio de 2007, sumaban 15 millones 871 mil 560 pesos, los cuales fueron trasladados a Banorte.
Según AMLO, en diciembre pasado entregó la información sobre lo recaudado por Honestidad Valiente en los seis meses de 2011 al periódico El Universal, la cual nunca fue publicada. También indicó que nunca fue informado de la reunión en la residencia de Luis Creel y que no pide dinero a través de nadie. Por ello, acusó a los diarios Milenio y El Universal, y a la empresa Televisa, de apoyar al priista Enrique Peña Nieto y de usar los datos publicados por El Universal “para dañarme”.
Las cuentas del PRI
Según el PRI, AMLO ha gastado más de mil 223 millones de pesos en sus giras y actividades políticas desde el conflicto poselectoral de 2006. Basado en el informe presentado por el propio candidato en Tuxtla, sumando sólo sus erogaciones en giras, eventos y movilizaciones y de administración, el tabasqueño habría gastado en abril y mayo de este año 33 millones 984 mil 927 pesos. En un comunicado difundido el 4 de junio, el PRI recurrió a una simple multiplicación para deducir que en un año (es decir multiplicando ese bimestre por seis) López Obrado estaría, entonces, gastando 203 millones 909 mil 832 pesos (en realidad, el PRI se equivocó en la multiplicación por 270 pesos, ya que la cuenta da 203 millones 909 mil 562 pesos). Con esa misma lógica, el PRI multiplica los 203 millones 909 mil 832 pesos que supone que López Obrador gastó anualmente, por seis años, y sostiene que son mil 223 millones 893 mil 600 pesos los que ha erogado (nuevamente el tricolor se equivocó en su propia cuenta, ahora por 434 mil 608 pesos, ya que la multiplicación le debió haber dado como resultado mil 223 millones 458 mil 992 pesos). Sin embargo, corrigiendo las cifras priistas, entonces AMLO habría gastado en seis años exactamente mil 223 millones 457 mil 372 pesos.
Candidato en quiebra
Si son reales las cuentas sobre lo que AMLO ha dicho que recibió Honestidad Valiente entre abril y mayo de este año, del 4 de mayo al 15 de diciembre de 2011 y entre el 3 de noviembre de 2006 y el 8 de junio de 2007, más el millón de pesos recibidos por su último libro, quitando los gastos que reportó, entonces al candidato le quedan 22 millones 340 mil 531 pesos. A menos de un mes de la elección presidencial, AMLO estaría prácticamente quebrado, o miente, ya que para alcanzar el tope de 336 millones 112 mil 084 pesos impuesto por el IFE a cada uno de los candidatos, le faltarían por ejercer en su promoción 151 millones 218 mil 484 pesos.
No obstante, las cuentas que él presentó sólo se refieren a la recaudación de 15 meses, de los casi seis años que lleva en operación Honestidad Valiente.
En la entrevista con Siempre! Hilario García indicó que AMLO ha mantenido una recaudación obligatoria entre sus religionarios, principalmente desde fuentes gubernamentales, y ahora aliado con los mismos empresarios a los que acusó de “complot”, con los que está traicionando a la izquierda.
Fracaso editorial
Según las cuentas que ha presentado AMLO sobre los recursos de su campaña, al parecer, o está quebrado o miente. ¿Qué tan puntual sería el desglose de cuentas que ha hecho ese candidato presidencial?
Le voy a hablar de lo que a mí me consta y he visto, e, incluso, de lo que en algunos momentos formé parte u organicé. Para empezar, de “honestidad valiente” nada tiene ese candidato, porque, al referirse al financiamiento de su campaña, él dice, por ejemplo, que recaudó cerca de 2.5 millones de pesos por la venta sus libros. Un gran número de los militantes del PRD estuvimos en la talacha de repartirlos. Yo personalmente me llevé una cantidad de ejemplares hace dos o tres años y, la verdad, al final terminamos regalándolos. ¿Por qué? Porque gran parte de la militancia del partido la conforma gente humilde, que necesita que se le apoye en lugar de estar comprando libros. Así que este asunto se tendría que transparentar.
El dice que del último libro obtuvo casi un millón de pesos, que vendió unos 120 mil ejemplares.
Yo llevé libros y terminamos solicitando, o que los bajaran de precio, o que nos dieran chance de regalarlos. Repito: el tipo de militancia del PRD no tiene recursos para adquirir un libro. ¡La venta de esos libros fue un fracaso! Yo participé, lo conocí, lo vi: la gente quería que le regalaran esos ejemplares. Solamente algunos miembros de la clase media los adquirieron. La gente del sector popular, como la que yo represento en el Estado de México, difícilmente compraba un libro.
López Obrador sostiene que en la cuenta de la asociación Honestidad Valiente capta aportaciones para su campaña. Durante años, se ha dicho que los trabajadores del gobierno de la capital, por ejemplo, están forzados a aportar un diezmo para financiar sus actividades. ¿Esto es verdad?
Las principales fuentes de financiamiento de lo que ahora es Morena por supuesto que vienen de líneas gubernamentales. En particular provienen de las cámaras de Diputados y Senadores. ¿Por qué? En el PRD, si uno es diputado federal o senador, o está con Andrés o es enemigo de Andrés. Si uno le entra con Andrés, es su cuate y a lo mejor más adelante lo consideran para otro cargo. Pero, si no le entra, queda marginado, señalado y es presa de las hordas y las mafias del PRD. A mí me consta que también llegaba a solicitar apoyo para el “Gobierno Legítimo”, por ejemplo, a los miembros del Congreso del Estado de México, así como a algunos presidentes de los municipios más importantes, como Nezahualcóyotl o Texcoco.
¿Les pedía a los empleados municipales y a la gente que laboraba en el Congreso?
Pues, según esto, eran cooperaciones voluntarias, pero ya dije la forma. ¡Todo, o casi todo lo que se dice de Andrés Manuel es cierto! Si usted ocupa un cargo de elección popular y coopera, le dicen que posiblemente formará parte de las listas a tomar en cuenta en el futuro. ¡Ah, pero no le entra, entonces se vuelve enemigo! Forma parte de una lista negra en la cual los grupos internos, como los Bejarano, para hablar con precisión, se le van a ir a la yugular. Ahí no se permiten fallas, igual que en aquellas verdaderas mafias criminales retratadas en la historia de los Corleone, de Mario Puzo. Si uno falla, de traidor no lo bajan en el partido y lo van haciendo menos, a un lado, y hasta queda marginado, excluido y casi apestado. Ese es el asunto: o está con Andrés o está en contra de Andrés y es su enemigo.
¿Se tendría que suponer que esa forma de operar fue en todo el país, donde tiene presencia el PRD, y que en los últimos seis años AMLO recaudó millones?
Mire: quien se quiera hacer tonto, que se haga tonto. Recuerde que en la administración de la jefatura del gobierno del Distrito Federal, de la cual estuvo al frente Andrés Manuel, encorcharon las cuentas del presupuesto del segundo piso. Las cerraron por quince años para que nadie conociera la realidad de los arreglos económicos con las empresas que participaron y el encarecimiento de las propias obras. Ahí hay gato encerrado, pero es un gato bastante grande y apestoso que tiene que ver con ese financiamiento.
Mucho se ha discutido sobre la pureza del movimiento estudiantil que ha irrumpido en el escenario político. ¿Cuál es su apreciación?
Mi percepción no se basa en presentimientos, sino en pruebas concretas: dentro del gabinete que ha nombrado López Obrador por si llega a ganar la elección, hay empresarios que tienen hijos en la Ibero. Parece muy coincidente que uno de estos muchachos sea uno de los principales líderes de la Ibero y que tenga como amigos a otros hijos de importantes empresarios. ¡Están metiendo a la sociedad en un problema de intereses económicos! Por esos conductos existe también una de las principales fuentes de financiamiento de la campaña de López Obrador. Yo sé cómo se manejan las cosas dentro de la izquierda, de la cual formé parte, y por eso sostengo que no hay movimiento que no haya sido, por lo menos, aconsejado para darle dirección. Por supuesto que para nadie es ajeno que la izquierda tiene presencia importante en las universidades, en las prepas, en las instituciones de educación media y superior. Algunos jóvenes destacados de la izquierda han dado su opinión, y yo sí veo una inducción de este movimiento por más que digan que no y que anuncien que es plural y democrático. Yo, más bien, creo que es al contrario. Yo tengo una experiencia de cerca de 35 años de militar en la izquierda y sé que para ir a cualquier lado y para hacer alguna acción, se requieren el queso y las enchiladas. Es decir: sin recursos no se puede hacer absolutamente nada. Yo creo que algunos empresarios le están entrando, y le están entrando bien con Andrés Manuel. ¡La lucha poselectoral la han adelantado!
Durante las últimas semanas, las encuestas han sido verdaderamente confusas. ¿Qué tanto hay que creer en ellas?
Ocurre lo que todos sabemos: para Andrés, cuando las encuestas están en su favor, “bienvenidas”. Cuando están en su contra, han sido “copeteadas”, “manoseadas”, “inducidas”, “son los de arriba”, “son los de siempre”, “son los que ponen candidatos”, “son los poderes fácticos”… Y, por cierto, por eso yo sostengo que esta izquierda de ahora, farsante, que se dice representar a la izquierda nacional, está confundiendo a su verdadero electorado. No entiendo cómo es posible que lo que ha sido una tradición de la auténtica izquierda, que es separar perfectamente bien los intereses de las mayorías, que son los que “menos tienen”, según las propias palabras de Andrés, de aquéllos de los grupos empresariales, ahora López Obrador los une. Andrés ha contaminado esa legitimidad programática ideológica de la izquierda, porque resulta que ahora la izquierda ya tiene candidatos burgueses y empresariales compitiendo para diputados y senadores para el 1 de julio.
Coyuntura peligrosa
Y, además, como se ha confirmado, ahora les pasan la charola.
No hay la menor duda de que estos empresarios ahora están apoyando a Andrés Manuel y a la izquierda. Y ellos no tienen más que un sello, un signo, que no es precisamente el ideológico ni el programático, sino el de pesos. Con toda seguridad, esa empresa que en 2006 combatió a Andrés Manuel porque era “un peligro para México”, en este momento le quiere hacer el complot, pero al candidato que sí encabeza las encuestas, que es Enrique Peña Nieto. La izquierda farsante que encabezan en estos momentos partidos como el PRD, el PT y el Movimiento Ciudadano está cometiendo un grave error y, después de esta caída que viene el 1 de julio, difícilmente se va a reponer. Yo tengo mucha preocupación, porque veo que Andrés Manuel ya echó a andar el Plan B. Esto de empujar a los jóvenes para que arruinen los eventos legítimos de campaña de Josefina Vázquez Mota y Enrique Peña, me parece una situación muy grave, ilegal y peligrosa que puede meter al país en una coyuntura de confrontación. Andrés Manuel está cometiendo un error echando a andar su lucha poselectoral desde ahora, porque está nervioso y preocupado. Al tratar de unir la empresa con la izquierda, Andrés está traicionando esa ideología. Por eso, quienes todavía nos sentíamos con ganas de permanecer en los partidos tradicionales de la izquierda, la verdad, estamos pensando en hacer una profunda reflexión sobre cómo empezar a conformar en el país una nueva izquierda, pase lo que pase después del 1 de julio, que no traicione, no confunda, que no se corrompa ni sea de doble moral, sino que se convierta en una verdadera herramienta de la gente que ha sido traicionada, que es aquélla, según dice Andrés Manuel, que es “la que menos tiene”. Con esa izquierda oportunista que se alía con los empresarios y los patrones de los trabajadores, no nos identificamos.
