Hoy 1 de julio
Teodoro Barajas Rodríguez
Morelia.- En las vísperas de la transición en el poder, ante indicadores que establecen una contundente derrota para el Partido Acción Nacional, es conveniente mirar en retrospectiva para evocar aquella sentencia de don Daniel Cossío Villegas, quien habló con la precisión de un antiguo oráculo: cuando el PAN gane el poder, perderá el partido. En el caso actual parece que pierde ambas instancias.
Acostumbrado durante décadas a ser oposición, con el registro de unos cuántos triunfos regionales, Acción Nacional fue otro a partir del arribo al poder de Carlos Salinas de Gortari, fue su victoria cultural, como lo gritaron panistas destacados, durante ese periodo llegaron sus primeros triunfos, en lo que se denominó la concertacesión del viejo régimen.
No hay plazo que no se cumpla, la rueda de la vida no se detiene como el sol en el solsticio. El próximo primero de julio acabará una era de gobiernos emanados de la derecha, los cuales fueron deficientes, no es gratuito el rechazo ciudadano.
El PAN actual tiene muy poco en común con el partido de cuadros concebido por Manuel Gómez Morín, Efraín González Luna y otros miembros fundadores destacados, entre los que habría que agregar a don Luis Calderón Vega, progenitor del actual presidente de la república.
Vicente Fox y Felipe Calderón fueron los dos presidentes de la derecha mexicana, no discuto que hubo logros, solo que los equívocos fueron mayoría. Su doctrina quedó distante de la praxis, Vicente Fox la mandó de vacaciones, el guanajuatense fue un exitoso candidato, carismático a grado que rompió el molde, ya en el ejercicio gubernamental resultó versado en chistoretes, ocurrencias e imprudencias, que por poco costaban la elección del 2006, año en que fue virulento contra Andrés Manuel López Obrador, voz en cuello lo dijo, fiel a su estilo. El paradigma boquiflojo.
No obstante, registró un gabinete más eficaz que el actual, eso es claro porque no solo invitó a panistas. Actualmente el ex mandatario que destronó al PRI pide el voto por Enrique Peña Nieto, André Bretón le quedó corto por aquello del surrealismo.
Es probable que lo expulsen, ya lo han dicho consejeros panistas que no asimilan la incongruencia monumental de Vicente Fox.
Felipe Calderón vivió otros capítulos, a diferencia de su antecesor en la silla del águila, es un político de carrera, panista desde sus mocedades. Si Vicente Fox fue beneficiario con el importe de los excedentes petroleros, al actual mandatario le tocó la gran depresión de la economía mundial.
Su gabinete se repartió entre sus allegados y al final es probable que entregue el poder a sus enemigos históricos del Partido Revolucionario Institucional.
El PAN no procesó que es gobierno, su comportamiento, acaso por costumbre y estructura, fue de oposición.
Así las cosas, la alternancia llega de nueva cuenta, la vocación democrática debe aflorar porque es el momento de trabajar por una auténtica reforma del Estado, es ahora o nunca.
Una docena de años bajo el signo de la derecha no mejoró las condiciones del país, más parias, más crimen y una esperanza que se desliza en el imaginario por un futuro mejor.
El porvenir no depende de un solo hombre, se ocupa de la voluntad de todos, aunque parezca quimera no lo es, por México debe ser posible, es necesario.
