Tiene la misma hormona que en forma natural produce la mujer

Gabriel Gutiérrez

Hoy en día, la decisión de ser madre de familia compite con otros objetivos en la vida de la mujer, debido a que busca alcanzar su desarrollo integral a través de aspectos como el éxito profesional, el crecimiento personal o el bienestar económico. En ese sentido, los especialistas en salud recomiendan contar con opciones para el control de la fertilidad que les permitan a las mujeres tomar la determinación de cuándo y cuántos hijos tener, permitiéndoles alcanzar sus propósitos a mediano y largo plazo.

Según el INEGI, en 2009 alrededor de 72.5 por ciento de las mujeres en edad reproductiva de 15 a 49 años son usuarias de algún anticonceptivo; sin embargo, “muchas de ellas suelen abandonarlo al poco tiempo de uso o cambian constantemente de método por insatisfacción, desinformación o desidia”, mencionó Paloma de la Torre, ginecóloga obstetra del Hospital Angeles del Pedregal.

La encuesta Tu vida amorosa inspirada por la naturaleza, realizada en 18 países, señala que el 86 por ciento de las latinoamericanas (incluyendo mexicanas) desean un método anticonceptivo acorde a su estilo de vida, sin sufrir alteraciones físicas ni emocionales, es decir, “en armonía con su cuerpo”, agregó la especialista en salud femenina.

La doctora De la Torre explicó que “cuando una mujer en edad reproductiva decide reanudar sus relaciones sexuales tras el parto, debe considerar un  plan de control natal a fin de poder disfrutar su maternidad y en un futuro decidir si quiere volver a tener hijos, evitando así la sorpresa de tener un embarazo no planeado.

La evolución en el ámbito de la anticoncepción ofrece una opción ideal para todas las mujeres, incluyendo aquellas que acaban de ser mamás y desean prolongar la llegada de otro hijo. Se trata de una píldora que cuenta con la misma hormona que el cuerpo de la mujer produce de manera natural (valerato de estradiol y dienogest), la cual consiente su uso por un mayor periodo de tiempo respecto a otros anticonceptivos, sin limitar la capacidad de embarazo al restituir la capacidad reproductiva al siguiente mes fértil posterior de haberla suspendido, destacó la especialista.

Por sus características, la píldora anticonceptiva compuesta de valerato de estradiol combinado con el progesteno dienogest, puede aplicarse a un plan de control de la fertilidad en equilibrio con el cuerpo femenino al producir el mismo estrógeno que generan los ovarios habitualmente. Además, concede la oportunidad de seguir o restablecer relaciones sexuales con toda seguridad al ser un anticonceptivo de última generación que no interfiere en el desempeño y deseo sexual.

 “Debido al proceso de dosificación dinámico de este anticonceptivo (28 pastillas, 26 con hormonas y dos con placebo), la mujer recibe la cantidad correcta de hormonas en el momento preciso, en diferentes dosis y distintos momentos, tal como lo hace el ciclo natural, ocasionando comodidad en las usuarias al reducir la presencia de dolor de cabeza o pélvico”, agregó la doctora De la Torre.

Explicó que “todas las píldoras tienen dos elementos básicos: un estrógeno y una progestina. En este caso, el dienogest es un progestina que tiene un fuerte impacto sobre el interior del útero y un efecto antiandrognénico, lo cual proporciona un control más adecuado del período menstrual, sin la presencia de piel grasa o acné”.

 “Es indiscutible que el nivel educativo de las mujeres contemporáneas, su participación económica y el inicio de la vida en pareja a edades más tardías, aunado al acceso a métodos de planificación familiar han posibilitado transformaciones sociales y culturales en la población femenina, lo cual se traduce en un descenso en la fecundidad por el incremento en el uso de  anticonceptivos y la decisión de espaciar la llegada entre un hijo y otro”, aseveró la especialista.

Por ello, contar con método anticonceptivo acorde a un estilo saludable en armonía con el cuerpo de la mujer, resulta una excelente estrategia a largo plazo para prologar la maternidad. La doctora recomendó a todas las mujeres a asistir al médico, quien es la persona más indicada para sugerir un anticonceptivo afín a las necesidades y condiciones de salud de cada paciente.