Juan José Reyes

En el fondo, cuando alguien anuncia que estudiará filosofía y no tarda en recibir los comentarios consabidos (el más común: “te vas a morir de hambre”), la impresión que suscita a las personas inteligentes (pero que siempre se quedan calladas en vez de expresarse con oportunidad) es que para ser un filósofo se necesitan atributos difíciles de tener y de sostener. Si se mantienen tales atributos, no hay problema: cualquiera puede sostenerse bien o muy bien. Lo realmente cuestionable es que alguien pueda ser un filósofo. Y no por cuestiones de inteligencia (no son escasas las mentes que pueden acceder con brillantez a los caminos filosóficos) sino por cuestiones de carácter o tal vez más precisamente por asuntos morales. Ser un filósofo, “vivir como filósofo” como dicen los autores de este gran libro, no es asunto sencillo. Entraña lo que bien supieron los antiguos (y que nosotros en estos tiempos olvidamos con rapidez insospechada): los filósofos son enamorados del saber, de la sabiduría.

Tan locos como sabios está compuesto de pequeñas escenas (algunas de unas cuantas líneas, como aforísticas; otras de un par de páginas, en anécdotas más o menos narrativas) que dan cuenta de los andares de filósofos antiguos, personajes que integraban en su modo de vivir su elegida profesión. Tendría que ser la universidad, con sus grados y especialidades, y tendría que ser el mundo burocrático los que vinieran a trastopijarlo todo y hacer de la filosofía asunto de cubículo, congresos, diplomas, exámenes, ascensos, ligas al poder, política. Antes en cambio los filósofos eran como usted y como yo, señores o señoras que andaban por la calle y que se dedicaban a buscar la verdad de cada cosa. Si estaban debajo del cielo estrellado se preguntaban cómo era el cielo, qué eran las estrellas; si veían la redondez de la luna indagaban acerca de las curvas y las circunferencias. Muchos los respetaban, muchos los amaban, otros los perseguían, querían acabar con ellos. Este libro nos muestra ese lado para siempre perdido de la historia de las sociedades. Lo hace con gracia, y está muy bien traducido a nuestra lengua.

Roger-Por Droit / Jean-Philippe de Tonnac, Tan locos como sabios / Vivir como filósofos. Traducción de Marcos Mayer. Fondo de Cultura Económica (Sección de Obras de Filosofía), 201 pp.