Claudio R. Delgado
La casa editorial Random House Mondadori México, acaba de lanzar bajo su sello de Lumen, una nueva edición de Borges y México, libro del investigador y crítico literario Miguel Capistrán (Córdoba, Veracruz, 1939). Este trabajo fue editado por vez primera con motivo del centenario de Jorge Luis Borges, en noviembre de 1999. por Plaza y Janes.
Sin duda, para Capistrán esta reciente edición de su libro, permanece como el testimonio de uno de sus logros más destacados, no sólo para él como investigador literario, sino incluso, en el ámbito meramente personal, como una de las satisfacciones más grandes que pudo haber tenido en su vida al lograr “lo imposible”, traer a México por vez primera en 1973, a uno de los escritores latinoamericanos más significativos de la literatura universal: Jorge Luis Borges.
Con motivo de esta nueva edición, el suplemento la Cultura Hoy, Mañana y Siempre, platicó con el autor de esta antología, sobre la importancia del libro y de la relación de Borges con México. Resulta importante destacar a los lectores, que la nueva edición de Borges y México, cuenta con algunas variantes con respecto a la edición de 1999, pues en ésta de 2012, quedaron fuera los textos que están firmados por los escritores Álvaro Mutis de Colombia, titulado: Diferencias Políticas; el del mexicano Alejandro Rossi, el cual lleva por nombre: La página perfecta y el de Sandro Cohen, intitulado: México como protagonista. Permanecen textos de Juan José Arreola, Carlos Fuentes, Octavio Paz, Bernardo Ortiz de Montellano, Xavier Villa Urrutia, José Emilio Pacheco y Sergio Pitol, entre otros, que estudian y explican la relación que existió entre Borges y México.
Así mismo, es obligado señalar que se sustituye el titulo del Capitulo III: México en la obra de Borges, el cual estaba integrado solamente por el texto de Sandro Cohen, y que en la nueva edición, el mismo capitulo aparece bajo el nombre de: Breve antología, Jorge Luis Borges. Éste se compone por textos en los que de alguna forma, el escritor argentino hace referencia a México.
Por último, y antes de entrar en materia, me parece inevitable resaltar que Miguel Capistrán, en su Advertencia al libro de 2012, suprime una parte de ésta (para sustituirla por información actualizada), la cual aparece en la edición de 1999 y en la que hace referencia a los “errores y ausencias que puedan apreciarse en este trabajo”, sólo atribuibles a las “insuficiencias del compilador…”. Las cuales, por otro lado cabe subrayar han sido “subsanadas” en el actual volumen. No así, el error cometido por Elena Poniatowska, en su texto titulado: “Un agnóstico que habla de Dios”, y que aparece de la página 315 a la 346 de la actual edición y que fue publicado también en diciembre de 1973 en Novedades, y que se incluye en el libro Todo México, tomo I, editado por Diana en 1990,en las páginas que van de la 115-a la 154.
El error cometido por la Poniatowska, radica en haberle atribuido a Borges el poema titulado: Instantes, el cual en realidad fue escrito por la norteamericana Nadine Stair, y que curiosamente no se incluye en la entrevista original hecha por Elena a Borges en el 73, pero que fue incorporado posteriormente por ella para la edición de Todo México, en el 90. Por ello, el grupo editorial Random House Mondadorio, anuncio semanas atrás, que sacaría del mercado dos mil ejemplares que serían corregidos al retirar de la antología de Capistrán, la entrevista hechas por Poniatowska a Borges en 1973.
El error, en todo caso, deberá de ser atribuido, única y exclusivamente a quien firma el texto incluido en el libro, y a los encargados de la edición, cuya tarea era cuidar y revisar las pruebas del libro, ya que en este caso, al autor de la antología, Miguel Capistrán, no le brindo la editorial el tiempo suficiente para revisar el borrador de la nueva edición.
Entrevista a Miguel Capistrán
Claudio R. Delgado (CRD): Miguel, gracias por platicar con nosotros y con los lectores del suplemento electrónico de La Cultura, Hoy, Mañana y Siempre.
Recuerdo que te entrevisté también, hace ya 12 años cuando apareció por primera vez Borges y México, entonces con el sello de Plaza y Janes, y para la agencia de noticias Xinhua, agencia del gobierno de China, para la cual yo trabajé por varios años.
Miguel Capistrán (MC): Sí, lo recuerdo y gracias a ustedes por la entrevista.
CRD: Miguel, quiero empezar por preguntarte, ¿por qué hasta ahora, 12 años después, volver ha editar Borges y México? Ahora, ya con la parte que le faltaba.
MC: Bueno, realmente es por cuestiones de derechos de autor, y apenas, recientemente la editorial Random House Mondadori México, consiguió, por medio de su sello Lumen, los derechos de la obra de Borges, por lo que están publicando toda su obra completa.
CRD: Entonces esta editorial, ¿ahora será la encargada de editar todos los libros de Jorge Luis Borges y Emecé, sello por cierto argentino y que desde 1953 venía publicando la obra de Borges, dejará de hacerlo?
MC: Sí, efectivamente, ahora lo hará este grupo editorial.
CRD: Ya entrando en materia Miguel, ¿qué encontraremos de nuevo los lectores en Borges y México?
MC: Básicamente una parte muy importante que en la edición anterior no se pudo incluir, como ya lo señalé antes, por los derechos de autor de Borges, que los tenía su viuda, y ella se los cedió ahora a Lumen y que por lo mismo ya se incluyen en esta edición algunos textos, que aunque no son demasiados, resultan significativos dentro de la obra de Jorge Luis Borges. Porque sobre todo, demuestran el gran aprecio, y de alguna forma, la influencia que tuvo sobre Borges, la amistad con Alfonso Reyes, principalmente cuando este estuvo en la Argentina como embajador de nuestro país.
CRD: Estos nuevos textos que estás agregando al libro, ¿son escritos en los que Borges hace alguna referencia de México o directamente de don Alfonso Reyes?
MC: Sí, pero también se incluyen algunos textos que hablan de otros autores.
CRD: ¿De qué autores estamos hablando? Yo recuerdo, y tú me sacaras de la duda, que Borges fue un admirador o por lo menos lector de Ramón López Velarde. ¿Aparece en esta nueva edición de tu antología algún texto sobre el autor de La suave patria? O, ¿me podrías decir algunos nombres de los escritores mexicanos que Borges conocía?
MC: Él (Borges) no hizo un comentario por escrito de López Velarde; aunque estando de vista en México la primera vez, en 1973, durante un recorrido que realizamos a Teotihuacan, él, en un momento durante el viaje a esa zona arqueológica, recitó el poema (La suave patria) que se sabía de memoria. Y me consta que además, también Adolfo Bioy Casares, cuando estuvo en el país para recibir el premio Alfonso Reyes, lo recitó y también de memoria.
Esto demuestra que los dos conocían muy bien a este autor, y además, por otra parte, existía un parentesco entre el autor argentino Leopoldo Lugones y el poeta mexicano.
CRD: ¿Eso lo señalaba Borges?
MC.- Sí.
CRD: Miguel, a veces da la impresión de que México como tal, no era de un gran significado para Borges, sino que “era”, más bien, “el México de Alfonso Reyes” el que Borges ve, al que él se refiere en una parte de su obra. ¿Qué opinas de esto?
MC.- Bueno, él conocía a otros autores mexicanos. Y justamente como se ve en un comentario que hizo Borges sobre Reyes, donde habla de cómo conoció a don Alfonso, él señala que fue justamente por la mención ocasional hecha por Reyes, de José Manuel Othón. Autor que a Borges le encantaba, y que cuando supo, por una conversación que tuvo con Alfonso Reyes en Argentina, comentó el regiomontano, que a su casa paterna en Monterrey, iban Manuel José Othón y otros escritores, y eso le sorprendió muy gratamente a Borges y a partir de ahí, anudaron una fuerte amistad literaria, la cual fue muy importante para Borges porque además él, no se refería a cualquiera como “maestro”, como en el caso de Alfonso Reyes.
CRD: Jorge Luis Borges, estuvo en México en tres escasas ocasiones, dos de ellas tú lo trajiste. Las dos primeras en 1973 y 1978, respectivamente, y en 1981, la última. Pienso de pronto, si México en Borges y en su obra, no es meramente una presencia literaria, y no tanto, digamos, vital, dado que el autor argentino en su obra, no hace grandes o por lo menos no profundiza en sus escritos respecto a lo que es México. Sin embargo, tal vez me equivoco, y con los textos que ahora se incluyen en México y Borges, cambie esta visión.
MC:Bueno, realmente no fue una presencia tan fuerte en él, como la de otras latitudes. Pero existe una circunstancia muy especial: además de que en su infancia, Borges se entera de México, al contar con cerca de ocho años de edad, cuando leyó la historia de La Conquista de México, del norteamericano William Prescott , y es ahí precisamente cuando surge un interés en él por un país que se le hacía mítico. Debemos tomar en cuenta, claro está, que por la cercanía con don Alfonso Reyes, crece su interés por nuestro país, y es en esa época, además, que se dieron muchos intentos por que Borges viajara a México, pero nunca se pudo concretar.
CRD: ¿Podría decirse que México siempre estuvo presente en la vida de Borges? Y recuerdo que en aquella entrevista que realicé contigo en el 2000, me decías que Borges, como director de la Biblioteca Nacional de Argentina, te comentó en alguna ocasión en Argentina, tal vez en tono de broma, pero que en el fondo tenía cierta verdad o significaba algo: que él “siempre había estado en México sin estarlo en realidad”, ya que la Biblioteca Nacional, en aquel entonces, (no sé ahora) estaba ubicada en la Calle México.
De ahí mi siguiente pregunta: ¿Qué significa México para Borges, qué le da nuestro país a este extraordinario personaje? Independientemente de la amistad, de la relación que haya tenido con Alfonso Reyes, o de las lecturas que tu mencionas y de haber aprendido de memoria La suave patria de López Velarde.
MC: Significa también el conocimiento de otros autores. Él tuvo además, en este sentido, una relación con México desde muy joven, por vía justamente de otros escritores, sobre todo de los llamados estridentístas y ultraístas en España y Argentina, y sobre todo porque él fue parte de ese movimiento allá en Buenos Aires. Borges además, reseñó dos libros de Manuel Maples Arce, y las reseñas aparecen en este nuevo volumen.
CRD: Con esto que nos dices, se despeja este mito que ha existido durante largo tiempo en torno a la obra de Borges, en el sentido de que, si bien es cierto que Alfonso Reyes fue una parte importante o una influencia como el mismo Borges lo llegó a decir, también es cierto que existieron otros escritores que de alguna manera le aportaron esa parte del sentido o visión de México y su literatura.
MC: Claro, él conocía muy bien la literatura hispanoamericana en general, y sobre todo autores mexicanos que disfrutaba, como el que ya he mencionado: Manuel José Othón y también a Gutiérrez Nájera, a quien menciona en un poema que le dedicó a México cuando vino por primera vez y que se publicó mucho tiempo después.
Estos textos por cierto, ya aparecen en esta nueva edición de Borges y México.
CRD: ¿De cuántos textos estamos hablando aproximadamente Miguel?
MC.- De entre ocho o diez, no son muchos. También se incluyen dos relatos en los que los personajes son mexicanos.
CRD.- ¿Qué nos aporta hoy en día la obra de Borges? ¿Qué significa para México la obra de Jorge Luis Borges, en esta globalización? En un mundo en el que, salvo tu mejor opinión, estamos viviendo una decadencia no solamente en cuestiones políticas o sociales, sino incluso dentro de las mismas artes y muy en particular en la literatura.
MC.- Bueno, pues Borges ha sido y es desde luego, una de las figuras más importante no sólo de la literatura latinoamericana, es un escritor universal y tiene presencia no sólo en escritores del ámbito hispánico; y además toda su inventiva, todas sus visiones tan personales, lo ubican como un autor muy singular y que por lo mismo, es apreciado en todas partes y que lo han hechos la gran figura representativa del medio literario, no solamente de Argentina, sino de Hispanoamérica y por supuesto del mundo, pues él, (Borges), ha sido leído por escritores de otros ámbitos, no sólo de America Latina. Un escritor del que se ve su presencia o su huella en el hecho de que algunos de sus escritos han sido llevados incluso al cine.
CRD: Es la de Borges una literatura compleja, una literatura con ciertos vericuetos a veces difíciles de entender o comprender.
MC.- Sí, por supuestos, posee una capacidad de imaginación, sobre todo, que la ubica dentro de un sitial muy especial en la literatura universal.
CRD.- ¿Existe algún paralelismo con algún autor mexicano?
MC.- Con quien tiene de alguna manera, podríamos decir: un parentesco, no tanto influencia pero sí de ambientes parecidos o de puntos similares, es con Juan José Arreola. Precisamente uno de los textos que ahora se recogen es el que le hizo Borges de prólogo a la edición que hicieron en la biblioteca que dirigió el argentino, de escritores de todo el mundo y en el que recoge de los mexicanos, solamente a Arreola y a Juan Rulfo.
CRD: Miguel, ¿qué te dejó la experiencia de haber tratado personalmente a este gran escritor?
MC: Fue una experiencia más que única el haber estado con él. Un escritor de tanta influencia en el mundo, y sobre todo que se me cumplió una de mis grandes expectativas en la vida, que era la de conocerlo desde que leí sus textos y como lo digo en el prólogo de este libro, de que yo estaba seguro de que él era un gran lector de los cuentos de hadas, y sobre todo de Las mil y una noches.
CRD: ¿Cuál es la anécdota que más te marcó o que más recuerdas cuando estuviste cerca de Borges?
MC: Son tantas que bueno… Pero hay una en relación con México, la primera vez que estuve con él había una exposición en la Biblioteca Nacional que él dirigía, y que estaba precisamente en la calle México de Buenos Aires.
Exposición que con motivo de las fiestas patrias de nuestro país, habían organizado en esa institución, como lo hacen generalmente con todos los países cuando se festejan las fiestas nacionales de diferentes naciones. Sorprendentemente para mí, -ya que yo era mexicano y le recordaba o lo remitía a la amistad con Reyes, y sobre todo por ser mexicano- fue mi guía en la exposición; e increíblemente, y a pesar de su ceguera, él se movía y se desplazaba y me iba mostrando la exposición que precisamente era de libros sobre la conquista de México. Fue para mí, algo increíble, yo no lo podía creer.
CRD: Miguel, dos últimas preguntas. ¿Se podía captar la diferencia entre el personaje, el escritor, Jorge Luis Borges, con el ser humano? O eran lo mismo.
MC: Eso es algo indivisible, no se puede hablar de Borges el escritor en un sentido tajante, pero él era un hombre tan sencillo, pero a la vez le trascendía su sabiduría, todo ese conocimiento, esa memoria realmente portentosa. Me recitó, por ejemplo, otro poema de Reyes, y aunque es muy largo, era increíble de qué manera lo recordaba tan bien.
CRD: Miguel, ¿qué sigue después de esta segunda edición de Borges y México? ¿Qué sigue respecto a tu trabajo en torno a la obra de Borges en relación con nuestro país?
MC: En este sentido, mi labor fue el haber traído a Borges a México en dos ocasiones, pero sobre todo la primera vez. Esa ha sido la hazaña más portentosa de mi vida. Pero además, con este libro que surgió un poco al azar y por el hecho de haberlo conocido y cuando en ocasión del centenario de su nacimiento en 1999, se preparó Borges y México de una manera tan rápida, en tan sólo dos meses y medio hace 12 años, y para eso me sirvió no sólo el haberlo conocido personalmente, sino que además he ido reuniendo material que se ha publicado y que en recortes de prensa he ido guardando y que ahora con Internet y esas cosas que ahora existen, pues ya no resulta tan difícil, y bueno de ahí que en cierta forma ya exista una especie de memorial que tanto en la advertencia como en el prólogo del libro se contienen.
CRD: El prólogo de esta nueva edición, ¿aparece trabajado?
MC.- Prácticamente aparece igual, nada más se eliminaron algunas cosas que ya no se correspondían con el momento. Y aparte, por la premura que hubo para hacer esta nueva edición, se quitaron unos poquísimos textos para ajustar el libro al número de páginas que señaló la editorial.
CRD: Pero en nada demerita o afecta la calidad y el gozo que podrán tener los lectores de esta nueva edición, ¿verdad?
MC: Yo sí hubiera querido tener más tiempo para prepararlo, sin embargo te comento que hubo que eliminar la mención de que quedó pendiente otro volumen que estaba preparado para ese entonces (1999). Era toda una recopilación de textos más académicos, de mayor profundidad, por decirlo de alguna manera, con respecto a la obra de Borges. Pero bueno, afortunadamente por el hecho de que María Kodama cedió los derechos y por la ocasión de que en dos veces acompañó a Borges a México y que ha venido después, ella le tiene un cariño especial a nuestro país, permitió que se pudiera hacer esta edición, y resultó tan rápido e intempestivo que ya no me dio tiempo de meterle una mano más laboriosa al libro.
CRD: Miguel, ¿quieres agregar algo?
MC: Solamente remitir al lector a esta nueva edición de Borges en México, ya que muestra mucha de la presencia que ha tenido Borges a lo largo del tiempo en los escritores mexicanos; y que en la nueva edición se hace ver, contrario a lo que se dijo durante mucho, pero mucho tiempo, de que Borges no era tan conocido en México, y bueno, pues ahí está su relación con el estridentísimo, y con otros autores mexicanos, pero sobre todo por la fechas se aprecia que siendo él todavía un joven, muy joven escritor, ya tenía, no sólo una presencia en México, sino lectores y amigos en el país.
CRD: Entonces reafirmas una de mis primeras preguntas en el sentido de que con este libro, con esta segunda edición de tu antología, se vuelven a derrumbar los mitos que existen en torno a la relación y el conocimiento que tenía Borges de México y de México con él.
MC: Sí, sí; además resulta evidente incluso, un dato que añado, digamos, entre comillas, novedoso, es que por ejemplo, en una antología en la que hace un prólogo junto con Huidobro, están en esa antología de poetas que se llama Índice, -y que no tuvo mucha suerte porque fue olvidada y luego la re-editaron no hace mucho- varios escritores mexicanos, sobre todo escritores vanguardistas, como se decía. Y curiosamente están Carlos Pellicer, Salvador Novo, en fin, de los que me acuerdo.
CRD.- Miguel, muchas gracias por la entrevista.
