Es mayor el riesgo en un rango de 20 a 30 por ciento

Gabriel Gutiérrez

De acuerdo con especialistas en oncología, la exposición al humo por tabaquismo pasivo aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de pulmón, sobre todo si se ha estado expuesto por largos periodos.

El fumador pasivo es aquella persona que, pese a no ser fumadora, aspira el humo del cigarrillo. Estudios recientes demuestran que en una hora puede llegar a inhalar una cantidad equivalente a dos o tres cigarros.

Pero el riesgo mayor lo tienen los jóvenes que pueden pasar muchas horas encerrados en lugares donde se fuma en exceso, ya que quien se encierra en un lugar con mucho humo, como un bar, centro nocturno o en una fiesta, equivale a fumar una cajetilla completa.

El fumador pasivo tiene un 20 a 30 por ciento más de riesgo de padecer una enfermedad coronaria y cáncer de pulmón, mientras que los hijos de padres fumadores activos tienen un 20% más de riesgo de padecer asma, infecciones respiratorias (30 por ciento), otitis (50 por ciento), catarros frecuentes, tos persistente, .

Los niños son más susceptibles a absorber las sustancias del cigarro y que sus efectos tengan consecuencias, ya que sus pulmones son más pequeños y delicados.

Fumar en lugares cerrados permite la acumulación de sustancias denominadas nitroaminas, las cuales reaccionan con el ácido nitroso y se vuelven potencialmente carcinogénicos. Con su acumulación existe el riesgo de ser absorbidas a través de la piel y con ello, incrementar el riesgo de neoplasias.

Las partículas se quedan impregnadas en los muebles, cortinas, objetos, alfombras, ropa,  juguetes y son potencialmente generadores de cáncer, por lo que es necesario limpiar los sitios donde se ha fumado.

Por ello, los expertos recomiendan a la población dejar el tabaco, ya que se ha demostrado que si una persona deja de fumar durante 15 años, las probabilidades de desarrollar cáncer van a disminuir y el riesgo va a ser igual que el de una persona que nunca ha fumado.

El paso más importante que pueden dar los padres para proteger a sus hijos de los peligros del humo y del cáncer de pulmón, es crear un ambiente libre de tabaco en sus casas, trabajos y centros de diversión.

Se requiere adoptar un estilo de vida sano con una dieta nutritiva  baja en grasas y hacer ejercicio. Todo esto en conjunto reduce el riesgo de desarrollar diferentes tipos de cáncer: de pulmón, de colon, de mama, de páncreas y cérvicouterino.

Entre los tratamientos para el cáncer de pulmón, los pacientes cuentan con terapias blanco molecular, como la desarrollada por AstraZeneca, una opción que permite mejorar la calidad de vida y aumentar la sobrevida de los pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas y con mutación en el receptor del factor de crecimiento epidérmico dependiente de la enzima tirosina quinasa.

 

En tobillo y muñeca, las fracturas más comunes

Las fracturas de tobillo y muñeca son las lesiones de mayor incidencia ocasionadas por caídas simples (a nivel de piso) o de altura. Se trata de las fracturas más incapacitantes que ocurren en la población con la edad más productiva (entre la segunda y tercera décadas de la vida), advirtió la doctora Guisela Juárez Monroy, jefe del Servicio de Urgencias turno vespertino del Hospital de Traumatología Doctor Victorio de la Fuente Narváez.

Precisó que en pacientes trabajadores, las caídas de altura son las causas más frecuentes que afectan las extremidades inferiores, muslo, pierna y tobillo; seguidas por accidentes automovilísticos (colisiones), mientras que en personas mayores son las caídas simples (a nivel de piso), las cuales se agravan en caso de que haya lesión en otro órgano.
La doctora Juárez Monroy destacó que las fracturas de fémur se consideran lesiones graves, debido a que pueden complicarse con otra patología que se conoce como embolismo graso, mortal en la población joven.

Recomendó acudir a recibir atención médica en caso de caer y fracturarse, porque generalmente las personas van con algún empírico, quien al tocar la zona afectada, desplaza la fractura, aumenta la inflamación y corre el riesgo de presentar síndrome compartimental, una complicación grave donde no hay circulación adecuada y se puede perder la extremidad.