Pascale Bernard

El sector aeronáutico y espacial francés es el principal exportador nacional (80 por ciento del volumen de negocios del sector), y ha visto cómo su actividad se ha mantenido a pesar de las turbulencias anunciadas desde el inicio de la crisis económica. Conviene indicar que este sector no se limita a los fabricantes de aviones, sino también a diversas profesiones y conocimientos técnicos: fabricantes de equipos, defensa, helicópteros, etc.

Las agrupaciones francesas, tanto de fabricantes de aviones como de fabricantes de equipos, han adquirido a lo largo del tiempo unas competencias reconocidas y apreciadas. Por ejemplo, la sociedad Zodiac se especializa en el suministro de material para cocinas y equipos de los aviones; se encarga de la elaboración y el suministro de material de seguridad de las aeronaves, como correas, cinturones o rampas de evacuación. En plena expansión, esta empresa acaba de adquirir la compañía alemana Sell. Se trata de la tercera adquisición en tres meses; Zodiac ya emplea a 20 mil personas en todo el mundo, con tres cuartas partes de este personal fuera de Francia y con 77 centros de producción en todo el mundo, de los que hay unos 46 en Europa y 39 en Norteamérica. Con la adquisición de Sell, que tiene un volumen de negocios de 179 millones de euros, Zodiac adquiere 1.270 empelados más.

Conocimientos de
alta tecnología

Con sede en Blagnac, en la región de Toulouse, Aerolia fabrica en tres emplazamientos en Francia los morros de los A380. Este grupo es el número uno francés en el sector de las aeroestructuras, así como número dos mundial en el ámbito del diseño y la realización de subconjuntos de frontales. En Aircelle, que cuenta con 3.000 empleados en Francia, Reino Unido y Marruecos, se construyen barquillas para motores de aviones. Se trata de una importante actividad del grupo Safran, del que es miembro Aircelle. Safran es uno de los líderes en el ámbito aeroespacial, así como de defensa y seguridad.

Con más de 55 mil empleados en todo el mundo, el grupo francés destaca en el ámbito mundial en cuanto a la fabricación de trenes de aterrizaje, ruedas y frenos de carbono, así como sistemas de control de vuelo para helicópteros. Además de los conocimientos y la experiencia de numerosas empresas del sector, es su dinamismo el que favorece su crecimiento en tiempos de crisis. De este modo, en Safran, el 11% del volumen de negocios anual y el 20% del personal se dedican exclusivamente al sector de la investigación y el desarrollo.