Gabriel Gutiérrez

Ejercitarse en las albercas a veces representa un riesgo para los oídos porque muchas de ellas carecen de la limpieza necesaria. Después de permanecer largas horas dentro de una alberca o el mar, se presenta un terrible dolor de oído(s) sin razón alguna, ya que en ningún momento se ha introducido un objeto al oído y no se ha recibido un golpe en la zona. El incremento de un intenso dolor en el oído hace necesario la asistencia médica.

Ese terrible dolor de oído(s) recibe clínicamente el nombre de otitis externa u “oído de nadador”. El padecimiento consiste en una inflamación del conducto auditivo externo como consecuencia a la entrada del agua contaminada y el traumatismo repetitivo por tratar de sacarla; se ocasionan cambios en la piel que recubre el conducto auditivo; por ejemplo: inflamación, secreción de diferente coloración, prurito o comezón.
Los médicos especialistas enotorrinolaringología de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, explican que, durante la temporada vacacional, 70 por ciento de las consultas son originadas por dolor de oído. Seguido por insolación, quemaduras en la piel por causa del calor e infecciones gastrointestinales.

Con respecto al dolor de oído, comentan que este dolor se intensifica con el bostezo, la masticación y con oprimir o mover la oreja. Por ello, es necesario que se reciba atención inmediata por un otorrinolaringólogo.

La humedad, la temperatura ambiente y la sudoración excesiva, generan un mayor grado de humedad en sus conductos auditivos, estableciendo condiciones idóneas para la aparición de la otitis. Otros factores de riesgo que propician el terrible dolor de oído es la ausencia de cerumen, introducir objetos o el mismo dedo, la contaminación del agua y alergia. Es importante mencionar, que el cerumen es una secreción natural que recubre las paredes del conducto auditivo externo protegiéndolas de los microorganismos.

El tratamiento de esta condición depende del tiempo de evolución. Entre más tempranamente sea revisado el paciente será mucho mas sencillo, menos costoso y se resolverá rápidamente. Este tratamiento consta desde una limpieza o curación del conducto auditivo con medicamentos tópicos hasta combinarlo con antibióticos administrados por vía oral. En aquellos pacientes que esperan a que se les resuelva espontáneamente, con seguridad tardara más tiempo en sanar y será mucho mas costoso el tratamiento.