El 17 de octubre de 1956 se inauguró, en Gran Bretaña, la primera planta de energía nuclear del mundo. La planta fue inaugurada por la reina Isabel II y estuvo en funcionamiento 47 años.
Al principio la planta se utilizó principalmente para la producción de plutonio para uso militar.
A partir de 1964 se utilizó para ciclos de combustible comercial. La planta se mantuvo en funcionamiento hasta el 31 de marzo de 2003.
