Fatiga visual, catarata, degeneración macular y retinopatía diabética
Gabriel Gutiérrez
La exposición a los cambios de luz cotidianos puede provocar desde incomodidad momentánea y deslumbramiento, hasta fatiga y otros trastornos de la vista, los cuales van generando deterioro de la capacidad visual, agudizan enfermedades oculares y distorsionan la realidad.
Expertos en salud visual advierten de los riesgos latentes que existen en la población respecto a la exposición no regulada de la luz visible y no visible, la cual es capaz de afectar la función visual en la córnea y el cristalino, produciendo una disminución en la agudeza visual y en la sensibilidad al contraste.
La luz es fundamental para ver la vida de manera óptima, sin embargo, para obtener la mejor calidad visual es importante controlar la cantidad de luz que ingresa a nuestros ojos, tanto en ambientes internos como externos, ya que poca luz produce fatiga visual por el sobreesfuerzo ocular para percibir las imágenes, y por el contrario, demasiada luz suele provocar incomodidad y deslumbramiento, que afecta las actividades diarias.
Rafael Bueno García, oftalmólogo miembro de la Asociación Mexicana de Retina, mencionó que los diferentes cambios en la intensidad de la luz contribuyen a la agudización de trastornos y enfermedades oculares como fatiga visual, catarata, degeneración macular relacionada a la edad y retinopatía diabética, entre otras.
Entre los padecimientos de la retina que se desarrolla después de una exposición intensa y sin protección a luz solar por efecto de los rayos ultravioleta, señala el médico, están la degeneración macular, enfermedad progresiva y degenerativa de la retina que afecta la visión central diurna; y la retinosis pigmentaria, donde el revestimiento de la parte posterior del ojo se daña ocasionando mala visión nocturna y pérdida progresiva de la visión periférica”.
Una baja luminosidad suele ocasionar fatiga ocular, producida por el sobre esfuerzo de los músculos encargados de enfocar los objetos, ocasionando irritación, sequedad ocular, cansancio visual, visión borrosa y dolor de cabeza. En tanto, la exposición al exceso de luz trae como consecuencia desde incomodidad y distracción visual, hasta incapacidad y ceguera momentánea, abundó.
“Es importante tomar en cuenta que el deslumbramiento puede llegar a generar problemas de mayor magnitud, pues está comprobado que una gran cantidad de accidentes automovilísticos son provocados por esta situación, principalmente en personas que padecen cataratas”, destacó Bueno García, también miembro del Consejo Mexicano de Oftalmología.
Así también —dijo— los cambios de un ambiente de iluminación interior a uno exterior con luz solar produce en algunas personas molestia ocular, dificultad para discriminar objetos del fondo y una lenta adaptación a la oscuridad.
“Cuando la luz ingresa al ojo, más de 130 millones de células fotorreceptoras la convierten en imágenes mediante impulsos que se envían a través del nervio óptico al cerebro para darnos la percepción de mundo que nos rodea”, añadió el doctor José Luis Merino.
Para obtener una adecuada calidad visual y evitar complicaciones, es importante regular la luz que ingresa al ojo, mediante el uso de lentes fotosensibles como los Transitions, los cuales tienen la capacidad de adaptarse a las diferentes condiciones de iluminación, reduciendo los efectos adversos a la luz (deslumbramiento y fatiga ocular), y mejorando la percepción de los colores al aumentar el contraste y la nitidez visual, mencionó Roberto Tapia, licenciado en optometría por la UNAM.
“Estas características de los lentes fotosensibles Transitions nos permiten ver las cosas, los paisajes y a la gente como realmente son, percibiendo la vida de una manera más nítida, colorida, vibrante y real”, enfatizó el también miembro del Colegio de Optometristas del Distrito Federal.
Finalmente, los especialistas en salud visual aconsejaron a la población acudir con el optometrista y oftalmólogo para evaluar su calidad visual más allá de la graduación, y establecer una estrategia individualizada que permita alcanzar una óptima visión para ver lo mejor de la vida.
