Gonzalo Valdés Medellín
La puesta Pavo real albino forma parte de la trilogía Destino Escrito, del taller de Estela Leñero. Dicha historia quiere indicar “que el destino se encuentra precisamente en los caminos que se toman para evitarlo. Aquí los personajes se sienten todopoderosos y al final no tienen nada qué presumir. Sus vidas se destiñen frente a los ojos del espectador, no tienen color”. Escrita por Pako Montoya y dirigida por Regina Quiñones, en Pavo real albino “la obsesión por acumular objetos que para los otros son basura se maximiza y convierte en enfermedad, en algo que parece normal; sin embargo, en cada escena descubrimos el valor de lo olvidado. El protagonista, Servando, acumula y guarda objetos sin ninguna contemplación, retratando un síntoma social muy difícil de reconocer, como una manera de sustituir el amor o reemplazar a los seres que ya no forman parte de su vida, pero en ese camino descubre que el amor, como la muerte, llegan cuando —y donde— menos se espera”, indica su autor. Pavo real albino es una muestra de la dramaturgia más joven que se escribe al menos en la Ciudad de México, con sus temáticas y preocupaciones. En el ciclo Destino Escrito, los personajes encuentran disyuntivas que alteran su camino, aparentemente predeterminado y al que estaban resignados a cumplir. Interpretada por Fidel Monroy, Mónica Torres y Abraham Vallejo, Pavo real albino se presenta en el Círculo Teatral (Veracruz 107, Condesa, casi esquina con el Parque España) los miércoles a las 20:30 horas.
