Entrevista a Enrique Herrera/Excoordinador de asesores

Antonio Cerda Ardura

El presidente electo de México, Enrique Peña Nieto, presentó, el 14 de noviembre, ante la Cámara de Diputados, una iniciativa que reforma la Ley de la Administración Pública Federal, en la cual se plantea reforzar varias dependencias y, en particular, nuevas funciones para la Secretaría de Gobernación.

La propuesta de Peña Nieto establece la desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública  federal y nuevos esquemas de seguridad interior, prevención del delito, preservación de libertades, y la protección de la población ante amenazas y riesgos de todo tipo.

La iniciativa prevé que la Secretaría de Gobernación auxilie a las autoridades federales, estatales, municipales o del Distrito Federal que soliciten apoyo ante amenazas contra la integridad física de las personas y sus bienes. También coordinará la política migratoria y de vigilancia fronteriza y, eventualmente, auxiliaría a las procuradurías en la persecución de los delitos.

La dependencia desarrollará políticas orientadas a prevenir el delito y reconstituir el tejido social en las comunidades afectadas por fenómenos de delincuencia recurrente o generalizada y mantendrá atribuciones de investigación e información en materia de seguridad nacional.

Se prevé que representantes del equipo de transición del presidente electo acudan esta semana ante la comisión dictaminadora de la Cámara baja para ampliar los datos sobre  la propuesta y las nuevas funciones que adquiriría la Secretaría de Gobernación.

En entrevista con Siempre!, Enrique Herrera Bruquetas, exdirector de Información y excoordinador de asesores de la Secretaría de Gobernación, señala que esa dependencia debe volver a ser lo que fue.

El también fundador de Notimex y maestro y académico en la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Iberoamericana y el Instituto Politécnico Nacional, añade que los presidentes panistas Vicente Fox y Felipe Calderón nunca comprendieron el papel de Gobernación como regulador de la vida política y pública nacional.

Al borde de la ruptura

Enrique Peña Nieto propuso diversas reformas que implican la reestructuración de la Secretaría de Gobernación, de manera que no sólo halle soluciones a los problemas de México, sino que éstas sean las mejores. ¿Qué opina de este cambio?

Una de las medidas más acertadas y por demás necesarias que ha anunciado el gobierno entrante es que retomará el peso específico de lo que significa en nuestro país la Secretaría de Gobernación. El olvido de la función mediadora de esta dependencia, supervisora y, en la mayoría de los casos, encauzadora de los conflictos sociales, ha llevado a México a la anarquía, supuestamente “democrática”, y lo ha puesto al borde de la ruptura social. La amplísima gama de funciones que deben corresponder a esta secretaría va desde la esencial problemática migratoria, a la estructura y operación que conlleva una moderna y cercana relación con los gobernadores, ya que el secretario de Gobernación es su primer interlocutor válido. En los últimos doce años, tal vez desde Ernesto Zedillo, se olvidó que somos un régimen federal y no una suma de repúblicas balcanizadas. El tema de seguridad nacional, como parte medular de la estructura de la razón de Estado, debe tener coordinación y superior control por parte de Gobernación. Esta secretaría era bien llamada “el Ministerio de los ministerios”, el brazo político operante del presidente de la república, pero la apuesta a lo que yo llamo “la ingobernabilidad democrática” comprometió nuestra soberanía nacional, destrozó la convivencia pacífica y nos regaló decenas de miles de muertos.

 

Secretaría invisible

¿Cómo resultó la gestión de la Secretaría de Gobernación a lo largo de dos sexenios panistas?

Sin oficio político y sin práctica gubernamental, fueron doce años de una secretaría de estado que resultó invisible, incongruente, históricamente reaccionaria, regresiva y, en algunos casos, como en el Instituto Nacional de Migración, cómplice del crimen, amén de que se irguió como la primera conculcadora de los derechos humanos. La Secretaría de Gobernación, así como la Secretaría de Hacienda, son las dos grandes columnas del ejercicio político moderno, así que será muy importante ver quiénes las encabezan y qué resultados obtienen a muy corto plazo. ¡El país que nos dejan los actuales gobernantes es un rompecabezas que ni los más conocedores de las leyes de entropía social podrían haber imaginado! Es aplicable la frase de Luis XV: Après moi, le déluge (después de mí, el diluvio). Por eso el voto de los mexicanos ha sido por un nuevo orden democrático con paz social, que no es lo principal ni lo único que se espera, sino también una nueva imagen nacional e internacional que anuncie civilización y cultura. Ya no más barbarie cobijada por la frivolidad y la inexperiencia, ya no más una democracia que aumenta en forma creciente la pobreza y se sienta a ver pasar tranquilamente cómo se asesina a una nación entera. ¡Ya no más!

Hace algún tiempo, en otra entrevista con Siempre!, usted mencionaba la frivolidad del nombramiento de Juan Camilo Mouriño, desgraciadamente fallecido, como secretario de Gobernación, y anunciaba el desmantelamiento de esa dependencia.

Fue total.

¿Cuál es la gran diferencia entre la Secretaría de Gobernación que usted conoció y la actual?

En primer término, era una Secretaría de Gobernación cuya estructura se hallaba en constante práctica política. El secretario de Gobernación mantenía una relación estrecha con todos los grupos sociales y políticos del país, con las figuras y actores, así como con legisladores. Se trataba de funcionarios participantes en el quehacer político. Teníamos la estructura de seguridad que todo Estado moderno debe tener y que mantienen las naciones de Europa, los países asiáticos y Estados Unidos.

A últimas fechas ha habido una serie de grititos por ahí que han señalado que les preocupa la estructura de seguridad. Y seguramente lo que están pidiendo es una estructura de anarquía en la que cada quien hace lo que le da la gana. Un gobierno tiene que gobernar y operar a través de una retroinformación. El mismo Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), que es un centro de información para la toma de decisiones políticas, en realidad ha sido inoperante y yo afirmaría que ni siquiera ha existido, dado el drama que observamos día con día frente al orden y la paz social. Por eso Gobernación debe mantener hacia toda la sociedad una política de cercanía, orientación y comunicación, no de censura. Un boxeador no se puede subir al ring llevando el águila nacional en el calzón que cubre sus testículos, como lo hemos visto en las peleas de boxeo. ¡El águila y la bandera nacional en los testículos! Nuestro pueblo no admite ese tipo de presentaciones. La Secretaría de Gobernación debe estar presente en todo el quehacer nacional; debe ser la correa de transmisión entre el presidente de la república y la comunidad política, para asuntos específicos, y debe estar en un contacto estrecho con los gobernadores. En alguna época clásica de esta secretaría, yo vi secretarios de Gobernación que por lo menos cada diez días hacían una llamada telefónica a todos los gobernadores, con la tesis: “¿En qué podemos serles útiles? ¿Cómo andan las cosas por allá?”.

Hubo secretarios con una gran capacidad, como Fernando Gutiérrez Barrios.

Como don Fernando, Luis Echeverría, Gustavo Díaz Ordaz y Adolfo Ruiz Cortines. El secretario de Gobernación cuidaba la república, no como ahora. ¿De qué nos sirvió este cambio democrático por la total anarquía?

Y tuvimos este lapso en que la Secretaría de Gobernación fue ocupada por los llamados juniors, gente que en realidad no tenía mucho que hacer ahí.

Así es. Fue el caso de Mouriño, al que han exaltado mucho, pero que no tenía absolutamente nada. Era solamente un cortesano al servicio del presidente de la república. Y de ahí el resto. Es decir, llevamos doce años sin secretario de Gobernación.

¿Qué puntos debe afinar el nuevo gobierno?

Debe retomar la estructura de seguridad. Gobernación tiene que estar al frente de la seguridad nacional, debe estar operante en toda la estructura de medios en esta etapa de modernización y debe mantener un estrecho vínculo con los gobernadores, revisando en qué puede ser útil para enfrentar los problemas de seguridad social que sufren muchos estados. A veces Gobernación se ofrecía como mediadora para que un estado que no tenía recursos económicos los consiguiera, y para asegurar que no ocurrieran esos dislates de millonarios préstamos que tienen quebradas a algunas entidades. Gobernación es un regulador de la vida política y pública nacional y eso asusta a muchos. Por eso Vicente Fox y Felipe Calderón la redujeron al mínimo de los mínimos y la ningunearon, porque nunca supieron su importancia. Y lo han pagado a un altísimo precio, porque en sólo doce años perdieron el poder.

Orden y paz social

Hubo un tiempo en que a Gobernación se le vio como el Gran Hermano, de George Orwell, el gran policía. Había un acercamiento muy estrecho con la Dirección Federal de Seguridad y otros organismos de ese corte, identificados por su trabajo de espionaje político y de control de la delincuencia. ¿Deben prevalecer algunos tentáculos de ese tipo?

Tiene que existir una estructura que mantenga el orden y la paz social y una auténtica vigilancia de la operatividad de los organismos policiacos. Pero no hay Estado en el mundo que pueda funcionar sin una estructura de información política y policiaca. Tiene que existir, la hay en todo el planeta. Aquí hay una serie de cosas que hemos manejado con demasiada frivolidad. En la imagen del presidente de la república, por ejemplo, se han gastado en este sexenio —son cifras oficiales— ¡25 mil millones de pesos! ¡Esto va contra toda prudencia política, contra la democracia y contra todo! Por eso pienso que hay que poner orden en el país. La gente reclama orden, quiere transitar por las carreteras de México y por las calles con tranquilidad. El primer tema del gobierno es orden y paz social, y lo demás vendrá por añadidura. En los 70 años en los que en México gobernó el PRI, hubo algunas sombras, pero también más luces. Hay que reconocerlo: más luces que sombras. Fuimos un país que era modelo en América Latina. Por esto es urgente una estructura de seguridad, y meterle la mano al fenómeno migratorio es un punto fundamental de la agenda: poner orden, transparencia y honradez en ese manejo, tanto en la frontera norte, como en la frontera sur, como en las costas. El Instituto de Migración, que es fundamental para la geografía poblacional del país, está perdido. No le han dado importancia, como que todo se resbala y por eso se han dado situaciones muy complicadas. Así que yo celebro esta idea de Peña Nieto de meterle la mano a Gobernación, porque Gobernación tiene que asomar la nariz en todo el proceso social.

¿Qué perfil debe tener el próximo secretario de Gobernación?

Una entrega total. Es una Secretaría que exige acortar las noches y alargar hasta el límite máximo la duración de los días. Es una secretaría que no acepta sábados y domingos de asueto, cuyo titular no toma vacaciones. Es una secretaría de entrega total de todos los que tienen los cargos directivos, porque de ello dependen el orden y la paz social. Gobernación, repito, tiene que estar muy presente en todo lo que pasa en el país, para que no se repitan hechos bochornosos como éste de la carretera a Cuernavaca, del que todos los días nos dan una versión distinta. Se trata de la imagen del país. Tenemos que modificarla. Necesitamos una Secretaría de Gobernación muy fuerte; con fuerza democrática, por supuesto, y operante. Gobernación tiene que volver a ser lo que fue.