Opinan sobre escritura femenina: Elena Poniatowska, Eugenia Revueltas, Anamari Gomís y Luz Fernández de Alba
En una ceremonia se entregó el Premio Carlos Fuentes a Mario Vargas Llosa y se reinauguró, en la Ciudadela, la llamada Ciudad de los Libros, que reúne bibliotecas legendarias: la de Antonio Castro Leal, la de José Luis Martínez, la de Alí Chumacero. la de Jaime García Terrés y la que se inauguró ese día, la de Carlos Monsiváis. Acervos, obvio es decirlo, llenos de joyas bibliográficas y que permiten asomarse por el ojo de la cerradura a las “filias” de sus dueños. Artistas de primer orden, como Francisco Toledo, Vicente Rojo y Magaly Lara enriquecen con sus obras esos recintos. La consulta es ya digitalizada y se dice que los volúmenes serán igualmente digitalizados.
En cuanto el premio a Vargas llosa, presidido por Calderón, fue una definición política del régimen y del novelista. Aquí, en las páginas de La cultura hoy, mañana y siempre, suplemento en línea de la revista Siempre, una reseña del acontecimiento.
Un ensayo, que permanecía inédito desde 1994, recuerda el homenaje nacional que se realzó en la Sala Ponce de Bellas Artes por los 90 años del natalicio de Salvador Novo y los 20 de su muerte. Se le llama “poeta de genio” y prosista de lujo”, pero sobre todo, se trata de dibujar al personaje mediante un testimonio personal.
Se reunieron un grupo de escritoras para reflexionar sobre su escritura y leer algunos textos. Edgar Díaz Yáñez reseña esa mesa redonda donde hablaron de su propia literatura: Elena Poniatowska, Eugenia Revueltas, Anamari Gomís y Luz Fernández de Alba.
Cierra el número, el texto de Jaime Labastida que leyó, en elogio de Vargas Llosa, el pasado miércoles 21 de noviembre durante la entrega del Premio Carlos Fuentes al escritor peruano-español.
