Ricardo Muñoz Munguía
(Segunda y última parte)
La miseria obliga, arrastra hacia una condición humana terrible, temible. La historia que lleva a la pantalla Luis Mandoki refleja los diversos abismos a los que empuja la situación violenta y miserable que se da en la frontera de México con Guatemala. Los integrantes de la Mara 13, a quienes Rafael Ramírez Heredia (1942-2006) les clava la mirada para hacer su novela La Mara, de la que se basa el filme La vida precoz y breve de Sabina Rivas. Esta novela surge de un cuestionamiento que Mariza, hija de Ramírez Heredia, le hace a su papá sobre tal fenómeno. Al tratar de dar respuesta el escritor tamaulipeco se encuentra con un tema que increíblemente no había jalado la atención ni de televisoras ni de nadie, es así que el cuentista y novelista pone su interés, su conocimiento y su labor para llevar a cabo la novela; es así que se mete al mundo de los mareros, donde él reconoció que estaba en riesgo su vida, y precisamente con el personaje principal de la película: “yo estaba en un prostíbulo y de pronto me hice de palabras o me molesté con una prostituta que yo le había estado pagando tragos, amareto con agua mineral, gran parte de la noche para que platicara conmigo, la prostituta se dejó embaucar un rato haciéndome comentarios —a la larga ese personaje se llama en la novela Sabina— pero en un momento determinado la mujer se cansó de mí o se dio cuenta que yo no era un cliente normal sino que yo era muy inquisitivo y preguntaba muchas cosas. La mujer se levantó de improviso y me dijo que en un ratito regresaba, yo le dije ‘por qué te vas a ir si yo te he invertido mucho dinero en los amaretos, no te puedes parar así como así’. Hubo algunas palabras, algunos reclamos y se acercaron varios meseros capitaneados por un salvadoreño, que yo sabía su nacionalidad porque la mujer me lo había dicho, el salvadoreño me dijo que me saliera y yo me opuse y hubo, si no un altercado, por lo menos un momento ríspido. Cuando salí, las dos personas que iban conmigo señalaron al otro lado la calle, que era un lugar barrancoso, del otro lado de la calle estaba la selva y ahí se veían los maras. Percibí que venían a proteger este tipo de problemas. El peligro estaba siempre con tan sólo a ir a cruzar la frontera, pues uno está sujeto a cualquier problema”. La vida precoz y breve de Sabina Rivas, producida por Abraham Zabludovsky, ha tenido un éxito tremendo pues cuenta con la mejor publicidad, la de recomendación en recomendación de la gente. Los protagonistas son de primer plano, algunos de ellos son Greisy Mena, Fernando Moreno, Joaquín Cosío, Tenoch Huerta, Nick Chinlund, Mario Zaragoza y Angelina Peláez. Sabina Rivas, personaje principal, entre niña y adulta, busca el sueño americano y para cumplirlo debe pasar por los deseos de otros. Es así que cada uno muestra su bestialidad y cada uno es un barrote para la cárcel de la joven hondureña de dieciséis años. Sin duda, el filme abre el telón donde el deseo o los intereses de cada uno de los personajes realzan la pobreza no sólo monetaria sino también humana, taladra en lo más hondo del espectador. No hay forma de quedar indiferente.
