Más eficaz, más transparente y respetuoso de las libertades

Christián Gutiérrez

El PRI, con toda seguridad, está de fiesta. El domingo primero de julio de 2012, se escribirá en la historia contemporánea de este país como el día en el que México pidió un cambio y los priístas recuperaron la Presidencia de la República.

Fue Enrique Peña Nieto, exgobernador del Estado de México, quien les otorgó el triunfo, pero al mismo tiempo, le dio a su partido una nueva oportunidad para conservar el poder y el gobierno, si eso es lo que quieren.

¿Y qué tan fácil será para el PRI conservar el poder y el gobierno?, ¿qué tiene que suceder para que puedan conservarlos? Enrique Peña Nieto ya trazó la línea y les dio respuesta a sus correligionarios, precisamente en el primer discurso que dio después del triunfo del día primero de julio.

En el salón Plutarco Elías Calles, en la sede nacional de este partido, Peña Nieto mando un mensaje a los militantes y simpatizantes de su partido con fragmentos claros, que me parece deben ser rescatados, asimilados y considerados si desean ejercer el poder público por muchos años. Peña Nieto dijo: “A quienes votaron por otras opciones les aseguro que gobernaré con todos y para todos. Tengan la certeza de que me esforzaré al máximo, para dar respuesta a sus legítimas demandas”.

Lo anterior es claro, y los priístas deben entender que el México de hoy es mucho más plural en su composición partidista y social. Dijo: “Los mexicanos le han dado a nuestro partido una segunda oportunidad: vamos a honrarla con resultados, con una nueva forma de gobernar, de acuerdo a las exigencias del México del siglo XXI”. Esta parte del discurso es clave, y esto es lo que tendrán que hacer los priístas que hoy regresan al poder: entregar buenos resultados a la gente.

Comentó: “Voy a ejercer una presidencia democrática, que entienda los cambios que ha experimentado el país en las últimas décadas, y actuaré conforme a la nueva realidad, de democracia plena de libertades, y de participación social”.

En el PRI se debe reconocer que los nuevos tiempos y la globalidad obligan. Obligan a ser mucho más eficaces, más trasparentes, respetuosos de las libertades, del derecho, de las leyes y de la participación de la gente. Es necesario comprender que una sociedad pluricultural desea participar en la toma de decisiones públicas y eso, sencillamente se llama gobernanza.

Señaló: “Somos una nueva generación, no hay regreso al pasado. Mi gobierno tendrá puesta su visión en el futuro, en el México de grandeza y esperanza que todos queremos y anhelamos”.

Así debe ser el nuevo PRI, sin regreso a un pasado que le condena en algunos sectores sociales, y trabajando con la garantía que da la gente experimentada y honesta, y también con el vigor y los anhelos de los jóvenes priístas, que igual deberán probar que son una generación de gente honesta y comprometida con la gente.

Creo que vendrá bien el cambio que se presentará en México con la llegada de este partido a la Presidencia de la República.

Twitter: @christian_gtz