El 17 de diciembre de 1790 descubrieron la Piedra del Sol —un disco monolítico de basalto con inscripciones alusivas a la cosmogonía mexica y los cultos solares—  bajo la Plaza Mayor de la ciudad de México. Se trata de un sistema de medición del tiempo empleado por los pueblos de Mesoamérica.

La piedra del Sol, aunque es más conocida con el nombre de Calendario Azteca, es una representación del dios Tonatiuh, el Quinto Sol. Se calcula que fue tallada alrededor del año 1479. El sistema del calendario tiene dos versiones, uno dedicado a la medición de ciclos astronómicos y otro de uso civil que utilizaban para los horóscopos y para determinar las épocas del año.