Edgar Díaz Yáñez

Como una de las últimas actividades culturales del sexenio, el Departamento de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes, con el objetivo de reconocer, pero más estimular trayectorias autorales y obras de gran calidad, realizó la entrega de los Premios Bellas Artes de Literatura 2012, que este año fue dedicada a la memoria del escritor Carlos Fuentes.

En un evento conducido por Susana González y Alberto Estrella, los primeros en tener la palabra fueron Teresa Vicencio, directora general en ese momento del Instituto Nacional de Bellas Artes, y Silvia Lemus de Fuentes. Ésta expresó que «Un premio no dice qué alto has llegado, sino que se va a continuar y ahora se está obligado a seguir subiendo» dejando en claro que «los premios son importantes en sí mismos ya que a quien se le da un premio, se le otorga un linaje e importancia, pero también una responsabilidad» para agregar: «Carlos Fuentes solía decir: “mis mejores premios son dos: deseo y disciplina para continuar escribiendo todos los días”, como lo hizo hasta el último día que vivió».

La directora del INBA mencionó, por su parte, que las obras galardonadas en esta emisión permiten emprender nuevas y durables aventuras: «Ofrecen la posibilidad de que su lectura nos conduzca a otros horizontes y enriquecen el amplio repertorio de la literatura contemporánea en México»

El público asistente y la Sala Principal del recinto ubicado en Avenida Juárez esquina con Eje central fueron testigos del reconocimiento simbólico y monetario por parte del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes, en coordinación con los gobiernos de los estados de Aguascalientes, Baja California, Campeche, Chihuahua, Durango, Guerrero, Morelos, Puebla, San Luis Potosí, Tlaxcala y Tabasco, así como con la Universidad de Colima, el patronato del Teatro Isauro Martínez, el Museo Francisco Cossío y la Sociedad Alfonsina Internacional otorgado a cada uno de los premiados.

Personajes tales como Lilia Aragón, Vanessa Ciangherotti, Ari Brickman, Raúl Román, Alberto Rosas y los conductores mismos, Susana González y Alberto Estrella, dieron lectura y breves representaciones a fragmentos de las obras ganadoras.

Ganó Susana Quintanilla Osorio el premio Ensayo Literario José Revueltas por Vuelta a 1915: Martín Luis Guzmán en Europa por ser «extensamente documentada y esclarecer una etapa poco conocida de la vida de Martín Luis Guzmán, mediante una prosa elegante y un ritmo atractivo».

Enrique Olmos de Ita y su obra Hikikomori 2.0 (batalla perdida contra uno mismo) ganaron el premio Obra de Teatro para Niños porque «aborda desde la sensibilidad infantil en tránsito a la adolescencia una nueva problemática humana derivada de la construcción virtual de mundos, basada en la cibernética».

Carlos Velázquez recibió el premio Testimonio Carlos Montemayor gracias a su obra El Karma del vivir en el norte por su «fuerza testimonial, su compromiso con el Torreón actual y su calidad literaria».

«Por ser una dramaturgia propositiva que recae en la construcción de personajes sólidos, complejos y vulnerables, además de la creación de atmósferas interesantes y la exposición de la otredad en el teatro»

Hugo Alfredo Hinojosa se hizo acreedor al premio Mexicali de Dramaturgia por su obra Sepulturas.

Perros sin nombre es, valga la repetición, el nombre de la obra por cuya «impecable construcción de personajes e historias y, sobre todo, por la calidad de sus finales» que el jurado decidió darle a Gabriel Rodríguez Liceaga el premio Cuento San Luis Potosí.

El premio Narrativa Colima para Obra Publicada fue este año para Rodrigo Garnica y su obra Los ácratas, debido a sus «aportaciones a la narrativa costumbrista y su actualización a la realidad contemporánea de México».

Por su aportación al teatro mexicano, el Premio de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón fue a dar a manos del ya célebre  Luis Mario Moncada.

Claudia Domingo gracias a «una obra de alta calidad y muy original», Tránsito, llevó a su casa el premio Poesía Carlos Pellicer para Obra Publicada.

El premio Cuento infantil Juan de la Cabada fue para Papá se fue para siempre (espero que vuelva pronto) y otros cuentos familiares y su autora Martha Judith Segura Medina.

A su vez, Alejandro García Neria se alzó con el premio Ensayo Literario Malcolm Lowry gracias a un «espléndido análisis de la obra total del escritor, ensayista, investigador, Luis Mario Schneider», Luis Mario Schneider y la literatura mexicana.

Acapulco Golden es la obra que le merece el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2012 a Jeremías Marquines «Por tratarse de una propuesta orgánica resuelta, conteniendo varios registros expresivos con imágenes de gran intensidad».

Por sus aportaciones a nuestra lengua, Ignacio Bosque recibió el premio Internacional Alfonso Reyes.

La entrega de galardones vio el final con la entrega del Premio Bellas Artes Juan Rulfo para Primera Novela a José Agustín, por su labor en la formación de escritores, y el Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores, otorgado por la Sociedad Alfonsina Internacional al cronista y ensayista Felipe Garrido por Conjuros.

El jurado, integrado por destacadas personalidades de la literatura, decidió declarar como desiertos los Premios Bellas Artes en las categorías ‘Novela José Rubén Romero’ y ‘Juan Rulfo’ para Primera Novela.