Juan José Reyes

No es común hallar un libro de arquitectura de especial atractivo para el público lego (entre el cual milito) y menos tal vez adquirirlo. Hay que añadir que el libro, una vez que sus páginas han sido recorridas, no sólo no decepciona al lector sino, como todo buen libro, lo recompensa. Al cabo de andar por él pensé, y sigo pensando, que ocurre que la obra de Juan Molina y Vedia y de Rolando Schere no es un libro de arquitectura. No lo es en sentido estricto porque no abruma al lector con fotos de grandes obras (posee las necesarias para ilustrar el discurso textual) ni disquisiciones específicamente técnicas. Al mismo tiempo, hay que pensarlo y que decirlo, la obra de este par de arquitectos es a las claras un libro de arquitectura. Este carácter anfibio procede sin duda de la persona a que está dedicada la obra: Luis Barragán, arquitecto non, y más que un arquitecto a la vez. Si la arquitectura es el arte del espacio, Barragán fue un artista consumado que se expresó como nadie en esta línea. El espacio, sin duda, y también la luz y el color, la geometría, un sentido del lenguaje como invitación a las miradas y al disfrute de la libertad. Es notable que Barragán se haya alejado, hasta donde alcanza a ver el lego que soy, de las complicaciones o los alardes. Su obra parece ser la sencilla puesta en escena de prodigios simples, superficies de vida, proporciones armónicas porque corresponden a la naturaleza y no a la moda o al hambre de dinero (mal no escaso entre los arquitectos). Los autores presentan la figura y la obra del arquitecto jalisciense precisando sus influencias, sus intenciones, su trayecto vital y la historia de algunas de sus piezas más representativas. Hablan también, entrevistados, algunos personajes cercanos a Barragán, este artista campeón de lo auténtico, que nunca tomó prestado nada para construir lo que debía construir. Se trata de un libro de arte muy valioso y asequible para todos (inclusive por su precio, claro está).

Juan, Molina y Vedia, Luis Barragán / Paraísos. Kliczkowski, España.