Juan José Reyes

Si la historia de las sociedades está poblada de paradojas y de contradicciones (ya lo dijo un clásico), a no dudar que una de éstas pueda verse en el actual apego al dogma de amplísimas capas sociales. En tal sentido, difícil es hablar en los días que corren de avances o de progreso. De un lado, los adelantos son indudables. La sociedad, mayoritariamente abandona prejuicios, asume su necesaria apertura. De otro lado, tal abandono y tal asunción no pocas veces parecen acompañarse, cuando no basarse, en dogmas o resentimientos o arranques cuya sola razón, por decirlo así, estaría en socavar o destruir lo establecido. El libro de Roberto Mangabeira Unger —quien fuera ministro del gobierno del presidente Lula de Brasil— es una inteligente apelación a la razón, un llamado a la serenidad. El subtítulo es de veras fiel al contenido: “Imaginación y esperanza”. Es necesaria la imaginación para desatarse de las viejas ideas, con toda certidumbre, a la vez que para formular unas nuevas, en cuya novedad no subsista la ceguera en el seguimiento de modas o corrientes que anulan la imaginación y la libertad. Es necesaria la imaginación para que, como dice Mangabeira, triunfe la comedia sobre la tragedia, es decir, el vivir con ligereza, sin aspavientos, ambiciones fuera de proporción, viaje fuera y en contra de la naturaleza. Es necesaria la imaginación para que lo personal se imponga a lo impersonal (el individuo a cualquier rótulo, podríamos decir), el individuo sobre la masa movida, como abundan ahora, por las “grandes causas”. Debe imperar el tiempo, y no la eternidad, sostiene el autor, apuntando hacia el valor de los hechos y las alegrías de todos los días, las esperanzas leves. Debe imperar, por sobre todo, la vida. Para que todo esto pueda ser de veras, Roberto Mangabeira contribuye en estas páginas lúcidas con sus argumentos en contra de la “filosofía perenne”, a la vez que con su rezonado llamado a la puesta en marcha de nuevas mentalidades en las que la imaginación y la esperanza sean los motores de un viaje a las personas y a las sociedades que éstas forman. Todo dogma es estéril y, en cambio, la innovación puede ser provechosa muchas veces. El libro de Mangabeira es crítico y propositivo, está pensado y escrito con rica e inteligente imaginación y con viva y razonada esperanza. Roberto Mangabeira Unger, El despertar del individuo. Imaginación y esperanza. Fondo de Cultura Económica (Sección de Obras de Filosofía), México.