Juan José Reyes

Hace poco se cumplieron 150 años de que tuvo lugar la batalla del 5 de mayo. La fecha sirvió para refrendar la vocación patriótica de los mexicanos, el temple los liberales, la soberanía nacional, así como la belleza y la heroicidad de la ciudad de Puebla. Entre los festejos ha sobresalido una elegante y sobria edición, ilustrada con gusto excelente, preparada por el gobierno de la entidad poblana y con textos espléndidos, y que corren por dos vertientes complementarias una de la otra, debidos a Martha Chapa y a Alejandro Ordorica. A este último le ha tocado cumplir la parte conceptual, luego de una presentación anónima y oportuna, y a la pintora y escritora y cocinera nuevoleonesa le ha correspondido el apartado más sabroso, el que está hecho al calor de los fogones, y que incluye un recetario completo y pormenorizado de los deliciosos chiles que son joyas de la corona de la ciudad angelical. Bien se dice en el libro que la cocina es pieza central de la cultura de los pueblos, herencia y legado, espejo y manantial perenne de riquezas, reflejo de la historia y semillero de tradiciones. Y pocas cocinas hay en nuestro país y en el mundo entero que posean los matices, la delicadeza, los sabores y también los saberes de las que es dueña pródiga la cocina poblana. Aquella cocina, bien los recuerdan los autores a su vez, acompañó, en varias de sus manifestaciones, a los liberales que desde distintas trincheras se enfrentaron a los invasores franceses hace poco más de 150 años. No podrá olvidarse que el general Zaragoza, por nombrar al más ilustre de los marciales defensores de nuestra soberanía, se solazó reiteradas veces con los platillos que en cuarteles y en los campos mismos de batalla servían no sólo de fuentes de energía y gusto sino también de santo y seña de la propia nacionalidad. La edición poblana, como su contenido todo, no tiene desperdicio y dejará el mejor sabor de boca y nuevos antojos.

Martha Chapa y Alejandro Ordorica, Mesa soberana. Comité Nacional Conmemorativo de la Batalla del 5 de Mayo (Biblioteca 5 de Mayo), Puebla, 2012; 157 pp.