Se puede confundir con una simple irritación
Gabriel Gutiérrez
La psoriasis es una enfermedad autoinmune caracterizada por lesiones en la piel inflamadas y enrojecidas cubiertas por una capa blanca plateada. Se trata de una condición no contagiosa que puede afectar a cualquier persona sin importar su edad, sexo o raza, siendo la psoriasis en placas la más común.
Esta respuesta inmune puede ser disparada por una predisposición genética y factores tales como: el estrés emocional, lesiones en la piel, ciertas infecciones causadas por un virus o bacteria (p. ej. faringitis estreptocócica) o reacciones a medicamentos específicos como beta-bloqueadores (para el control de la hipertensión arterial y padecimientos cardiacos) y litio, además de algunos tratamientos para la psoriasis tales como la antralina y la fototerapia, que pueden tener un efecto proinflamatorio si se aplican muy agresivamente.
Existe evidencia sustancial respecto a la función de las células T y las citocinas, que resulta en la producción excesiva de células y de factor de necrosis tumoral (TNF, por sus siglas en inglés). Se cree que el TNF desempeña un papel importante en la inflamación de la piel.
Si bien los síntomas de la psoriasis se ven reflejados en la piel, el padecimiento tiene relación con otras afecciones a la salud como enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades del hígado, depresión y obesidad.
Se ha encontrado evidencia que la gente con psoriasis tiene una mayor prevalencia de síndrome metabólico caracterizado por obesidad abdominal, lípidos altos, presión arterial elevada y resistencia a la insulina. A menudo también presentan un aumento en la incidencia de hipertensión, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, osteoartritis, cáncer y niveles elevados de lípidos en sangre. Registran un aumento de peso asociado a todas las causas de mortalidad y un mayor riesgo de presentar obesidad, lo que impacta en la respuesta tanto a los tratamientos como a su dosis.
La psoriasis también conlleva una mayor prevalencia en enfermedades cardiovasculares: enfermedades del corazón debido al endurecimiento de los vasos sanguíneos, su obstrucción e inflamación; apoplejías y derrames cerebrales.
Opciones terapéuticas
La psoriasis no tiene cura, pero hay una gran variedad de tratamientos. Debido a la complejidad en el manejo de la enfermedad, los pacientes deben acudir con un dermatólogo clínico para recibir la terapia que se adecue a su condición.
Las opciones terapéuticas para tratar la psoriasis incluyen:
agentes tópicos: comúnmente se usan para tratar los casos de psoriasis leve;
fototerapia: para casos de moderados a severos; terapia sistémica: píldoras o tabletas usadas en casos de moderados a severos. Los tratamientos sistémicos afectan todo el cuerpo y a menudo trabajan suprimiendo el sistema inmune.
Medicamentos biológicos: a diferencia de otras terapias que están hechas combinando químicos producidos por el hombre, los biológicos son creados de proteínas humanas o animales. Si bien otras terapias sistémicas tienen un amplio impacto en el sistema inmune, los biológicos están diseñados para dirigirse a moléculas específicas en el mismo sistema.
De acuerdo con los hallazgos del estudio multinacional Pristine, este tipo de terapias como Enbrel (etanercept), con más de 18 años de experiencia clínica colectiva, ha demostrado su eficacia y seguridad al reportar una mejoría de hasta un 82%, después de 24 semanas en las que el paciente con psoriasis se encuentra bajo tratamiento.
Los pacientes con padecimientos crónicos pueden desarrollar anticuerpos neutralizantes, es decir, la aparición de anticuerpos contra el mismo fármaco, tras algún tiempo de administrar los medicamentos biológicos, lo que reduce su eficacia. Sin embargo, éste es el único biológico que actúa sobre el TNF para la psoriasis que no induce la formación de anticuerpos neutralizantes.
En este sentido, existen estudios en que se muestra que con otros biológicos, después de 28 semanas de tratamiento, el 17% de los pacientes tienen anticuerpos neutralizantes en su organismo.
En el caso de etanercept se han detectado anticuerpos pero ninguno de éstos ha sido neutralizante por lo que no disminuye el efecto del medicamento.
Debido a que la psoriasis en ocasiones se puede confundir con una simple irritación, dermatitis atópica u otro tipo erupciones en la piel, es importante que las personas acudan con el especialista para recibir un correcto diagnóstico. Si bien es incurable, la mayoría de los pacientes logran controlar sus síntomas, por lo que un seguimiento a lo largo de su vida es importante, en especial para evitar complicaciones en otros órganos del cuerpo.
De igual manera, evitarán el aislamiento social del que comúnmente son presas debido al aspecto de las placas y podrán realizar sus actividades diarias al reducir tanto el dolor como la comezón para evitar mayores heridas a la piel.
