Los estadounidenses tuvieron en 2009 un 20 por ciento menos de probabilidades de fallecer por cáncer que en el año 1991; según las últimas estadísticas publicadas en aquel país, donde la tendencia a la baja de la mortalidad por esta enfermedad empieza a ser una realidad.

La Sociedad Americana del Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés) ha hecho públicas sus últimas estadísticas en la revista “CA: A Cancer Journal for Clinicians” y todo indica que hay razones para un moderado optimismo.

Esta reducción del riesgo, gracias al control del tabaquismo y a las técnicas de detección precoz, se traduce aproximadamente en 1.2 millones de muertes evitadas en estos 10 años, según resumen los autores del análisis. “Realmente estamos regalando muchos cumpleaños”, señaló John Seffrin, director ejecutivo de esta asociación sin animo de lucro.

El problema, reconoce a continuación, es que no todos los grupos de población se han beneficiado por igual de estos avances; y admite que sigue faltando extender esa tendencia a grupos sociales más desfavorecidos, en los que la mortalidad no acaba de reducirse.

Las nuevas estadísticas señalan que las muertes por cáncer en Estados Unidos se han reducido de 215 por cada 100 mil habitantes en 1991 a 173.1 10 años después. La reducción de muertes es especialmente significativa en el caso de los tumores mas habituales (mama, colorrectal, pulmón y próstata), según ellos mismos señalan gracias a la reudcción en el número de fumadores y a las técnicas de detección precoz.

En cambio, existen otras localizaciones en las que la tendencia es la contraria. Concretamente, los epidemiólogos observan un aumento de los casos de cáncer de piel (melanoma), hígado, tiroides y páncreas.

Por sexos, la incidencia en varones  sigue una tendencia  a la baja del 0.6 por ciento al año; mientras que en mujeres es más estable en lo que va del 2005 al 2009.

Elmundo.es/redacción/bbb