Susana Hernández Espíndola

La constante búsqueda de los reflectores por parte del ex presidente Felipe Calderón, para demostrar que marchaba bien lo que durante su mandato funcionó mal, y por defender a funcionarios incapaces, a los que hoy se les mira como sus cómplices, dejaron en ridículo a la justicia mexicana.

Si algo caracterizó al régimen calderonista fue la espectacularidad —incluida la utilización de las cámaras de las grandes televisoras nacionales— con la que, sin ningún escrúpulo, exhibió, hasta la humillación, la aprehensión y los procesos penales, lo mismo de auténticos delincuentes que de probables inocentes.

Para mayor socavamiento de la justicia, durante los dos sexenios panistas la Procuraduría General de la República (PGR) gastó 163 millones 290 mil pesos para mantener a 609 dizque “testigos protegidos” —con vestido, vivienda, beneficios procesales y salarios de hasta 50 mil pesos mensuales—, integrantes o ex integrantes del crimen organizado, cuyas acusaciones han dado pauta a procesos que, a final de cuentas, no se pudieron sostener en los tribunales.

De esto es muestra la liberación, el jueves pasado, de la secuestradora francesa Florence Cassez, después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) le concedió un amparo, pues encontró en su proceso violaciones que impidieron juzgar con certeza su culpabilidad o inocencia.

La administración de la justicia mexicana ha quedado así en el ojo del huracán y en la triste evidencia de que es manejada según a donde apunten ciertos intereses.

Varios fueron los casos de “prefabricacion” de culpables que al gobierno de Calderón se le vinieron abajo cuando sus testaferros pretendieron pervertir a la justicia. He aquí tan sólo algunos de esos fiascos:

Florence Cassez

 

Supuestamente “a petición de los medios de comunicación”, el 9 de diciembre de 2005, al día siguiente de los hechos reales, el entonces director de la Agencia Federal de Investigación (AFI), Genaro García Luna organizó un montaje, en el rancho “Las Chinitas”, en la carretera México-Cuernavaca, para demostrar que la ciudadana francesa Florence Cassez y su novio mexicano, Israel Vallarta Cisneros, líder de la banda de secuestradores “Los Zodiacos”, tenían en su poder a tres personas: Cristina Ríos Valladares; su hijo menor, Christian Hilario Ramírez Ríos, y Ezequiel Yadir Elizalde Flores.

La aparente detención en flagrancia, fue confirmada oficialmente, el 10 de febrero de 2006, como “una escenificación”, la cual, además, causó una serie de desavenencias entre México y Francia, con reclamos del ex presidente galo Nicolás Sarkozy al gobierno de Felipe Calderón, sobre todo cuando en febrero de 2011 quiso dedicar a esta mujer el Año de México en Francia.

A pesar de que se comprobó el montaje, Cassez fue condenada a 60 años de prisión por secuestro, posesión de armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y delincuencia organizada, sentencia que se cayó cuando la SCJN revisó su proceso.

El “Michoacanazo”

Acusados por terceros y de oídas, de mantener vínculos con el cártel de “La Familia”, once presidentes municipales (siete del PRI, dos del PRD y dos del PAN), 16 altos funcionarios y un juez de Michoacán fueron arrestados el 26 de mayo de 2009, en un aparatoso operativo —conocido como el Michoacanazo— realizado por elementos del Ejército Mexicano y la Policía Federal Preventiva. Luego de un mes, el 29 de junio, fueron liberados y restituidos los alcaldes de Coahuayana, Aquila y Buenavista Tomatlán. A principios del 2010, varios inculpados obtuvieron su libertad y el último en salir de la cárcel fue el ex alcalde de Múgica, el 12 de abril de 2011. Diversos expertos coincidieron en que el Michoacanazo tuvo la clara intención de incidir contra el PRI, en el Proceso electoral federal 2008 – 2009.

Los generales

Los generales de División Tomás Ángeles Dauahare y Ricardo Escorcia Vargas, junto con los generales de Brigada Rubén Pérez Ramírez y Roberto Dawe González, así como el teniente coronel Silvio Hernández Soto y el mayor Iván Reyna Muñoz, fueron detenidos en 2012, por su presunta protección a la organización de narcotráfico de los hermanos Beltrán Leyva. El pasado 22 de enero, la PGR reconoció que no pudo corroborar las imputaciones de los testigos protegidos “Jennifer” y Sergio Villarreal, “El Grande”, en la investigación que puso en prisión a los militares. Al parecer, pronto saldrán libres.

El supuesto hijo de El “Chapo”

 

El 21 de junio de 2012, la PGR informó, con bombo y platillo, que elementos de la Secretaría de Marina habían detenido en Zapopan, Jalisco, a Jesús Alfredo Guzmán Salazar, “hijo” de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”. El sujeto fue presentado ante los medios de comunicación en compañía de Kevin Daniel Beltrán Ríos, junto con armas, granadas y dinero en dólares y pesos. Sin embargo, al día siguiente, el abogado de la familia del supuesto vástago del narcotraficante más buscado dio una conferencia de prensa, en la que presentó la credencial del IFE del detenido y aseguró que se trataba en realidad, de Félix Beltrán León, de 23 años, casado, padre de una niña, quien radicaba en Guadalajara desde hacía dos años. Ante los cuestionamientos y el desmentido de la DEA, que primero había felicitado a México por el operativo, la PGR tuvo que reconocer que se equivocó. El abogado de Beltrán León señaló que todo había sido un engaño “para levantar a la candidata presidencial del PAN, Josefina Vázquez Mota”, en la víspera de las elecciones del 1 de julio.

El empresario Jorge Hank Rhon

Por una supuesta denuncia ciudadana, el 4 de junio del 2011 fue detenido, en su residencia de Tijuana, el empresario Jorge Hank Rhon. Elementos del Ejército Mexicano le encontraron88 armas de fuego, más de 9 mil cartuchos, 70 cargadores y una granada de gas, algunas de ellas, según se afirmó, al parecer utilizadas en homicidios perpetrados en Baja California. Pese a que el político priísta fue recluido en el penal de “El Hongo”, en el municipio de Tecate, y consignado por el delito de acopio de armas y cartuchos de uso exclusivo del Ejército y las Fuerzas Armadas, obtuvo su libertad el 14 de junio.

Ante las aseveraciones de que la detención del empresario obedecían más a intereses políticos, precisamente cuando se llevaba a cabo el relanzamiento de la campaña del panista Luis Felipe Bravo Mena, candidato a gobernador del Estado de México para las elecciones del 3 de julio, el entonces vocero de seguridad del gobierno federal, Alejandro Poiré, defendió a Felipe Calderón diciendo que “el Presidente no dio la orden para que se realizara el operativo en el que fue detenido Hank Rhon”. También, Gobernación se encargó de deslindar de los hechos a su titular y ahora fallecido, José Francisco Blake Mora.

Greg Sánchez: de la campaña a la prisión

 

Por su supuesta relación con los cárteles de los hermanos Beltrán Leyva y de Los Zetas, la PGR detuvo, el 25 de mayo de 2010, al entonces candidato del PRD a la gubernatura de Quintana Roo, Greg Sánchez Martínez. El ex presidente municipal de Cancún fue llevado a la prisión de El Rincón, en Tepic, Nayarit y la PGR lo acusó de haber intervenido en una reunión de narcos, llevada a cabo en Acapulco, en 2009. También la SIEDO inició una investigación en contra de la esposa del político, Niurka Sálica, por el presunto delito de tráfico de indocumentados cubanos. Ante la falta de pruebas en su contra, Greg obtuvo su libertad el 20 de julio de 2011.

“La Reina del Pacífico”

 

Sandra Ávila Beltrán, la famosa y atractiva “Reina del Pacífico”, presa desde el 2007, logró ser absuelta de toda responsabilidad en el tráfico de 9.5 toneladas de cocaína que entraron a México por el puerto de Manzanillo. Fue extraditada a Estados Unidos el 9 de agosto de 2012 y se declaró no culpable, en un tribunal federal de Miami, Florida, de los cargos de asociación ilícita para importar cocaína y distribuir la droga en la Unión Americana. 
Recientemente, la mujer solicitó a un juez federal que le retire los cargos, pues, según ella, la fiscalía de ese país incurrió en “falsedades” para su extradición. Su juicio está programado para iniciar el 24 de febrero. Sobrina del narcotraficante Miguel Ángel Félix Gallardo, Sandra Ávila es considerada la inspiración de la novela La reina del sur, del escritor español Arturo Pérez-Reverte.