Su sorpresiva renuncia del papa Benedicto XVI condenó este miércoles la hipocresía y las divisiones que aquejan la Iglesia católica.
El pontífice,quien vestía la casulla violeta de la temporada de cuaresma, pronuncio sus duras criticas durante la misa solemne del Miércoles de Cenizas en la basílica de San Pedro, ante numerosos cardenales, obispos y miembros del cuerpo diplomático.
La Iglesia “esta en ocasiones desfigurada” por “las divisiones dentro del cuerpo eclesiástico” declaró.
El papa lamento igualmente la hipocresia religiosa”, así como el comportamiento de los que aparentan y las actitudes que buscan ante todo “los aplausos y aprobación” e insistió a superar “el individualismo y las rivalidades”.
En su primera aparición pública tras su renuncia, explicó a los peregrinos de todo el mundo que deja el trono de Pedro”por el bien de la Iglesia”, pidió orar por su sucesor, que será elegido en marzo en una conclave.
“Como saben, he decidido a renunciar al ministerio que el Señor me encomendó el 19 abril del 2005, lo he decidido por el bien de la iglesia despeues de haber rezado largo tiempo y de haber examinado ante dios mi conciencia”.
El papa alemán admitió ser “profundamente consiente de la gravedad de tal gesto”, pero reiteron”no tener ya la capacidad de ejercer el ministerio petrino con el vigor que el mismo requiere”.
Ante 3.500 fieles de congregados pidió rezaran por su sucesor y por la Iglesia.
Beneddetto Benedetto se escuchaba en el vaticano acogido con esos gritos el pontífice que vestía con la sotana blanca, agradeció el caluroso recibimiento “Doy gracias a todos por vuestro amor y vuestras oraciones” comentó.
Y expresó que siente el amor de los peregrinos frente a una decisión de tal envergadura que conmociono a una Iglesia de 1.200 millones de fieles.
El miércoles 27, un día antes de su renuncia el papa dirá adiós a los fieles en la Plaza de san Pedro, donde se espera la presencia de miles de personas, la ceremonia será seguida en directo por medios de comunicación de todo el mundo.
