Aunque en el 2013 con más optimismo respecto al futuro de la economía mundial, aun prevalecen riesgos importantes que deberán atenderse , advirtió el titular de Banxico.

Al expresar su advertencia sobre la formación de “una tormenta perfecta”, pidió en la reunión del G-20 en Moscú preservar en el cumplimiento de los compromisos adquiridos el año pasado en México y establecer medidas que contribuyan a reducir la volatilidad en mercados financieros internacionales.

Ante representantes de 20 economías más desarrolladas del mundo, el funcionario mexicano expuso que el escenario más optimista se debe a Estados Unidos que logró evitar el abismo fiscal.

Abundo sobre la permanencia de Grecia en la zona euro, así como los ajustes fisicales en varios países europeos, el avance en el diseño e implementación de las reformas estructurales en Europa y el crecimiento rápido de China.

Destacó que dicho optimismo de los mercados genera temores sobre la posibilidad de manipulación de precios.

“La preocupación de las burbujas de precios activos alimentados por auges de crédito estan empezando a aparecer en algunas economías , aunque todavía no están en México.

Considero que en la economía mundial prevalecen riesgos por los temas fiscales en Estados Unidos, la frágil estabilidad de la zona euro debido a que se sigue dependiendo del apoyo masivo de las autoridades, en particular el Banco Central Europeo,así como la recesión con un alto desempleo.

El gobernador de Banxico habló nuevamente de la posibilidad de que “ una tormenta perfecta podría estar formándose debido precisamente a los flujos masivos de capital hacia alunas economías emergentes y avanzadas”.

Carstens Carstens dijo que la prioridad para el G-20 debería ser recuperar su sentido de propósito común, pues a medida que los ciclos económicos y de crédito en diferentes partes del mundo se distanciaron, el consenso y la unidad para la coordinación de políticas y la colaboración se debilitaron.