Nicolás Maduro Moros firmó como presidente encargado de la República de Venezuela, el decreto de duelo nacional por siete días, luego del fallecimiento del presidente Hugo Chávez. Así, quedan prohibidas todas las festividades y celebraciones en señal de luto por la muerte del líder bolivariano que arribara a la presidencia de ese país a partir de 1999.
Un hombre que luego de ser reelecto por seis años más en la presidencia y viéndose afectado por un cáncer —que en menos de dos años extinguiera su existencia—, le heredara en vida al hoy vicepresidente, la candidatura del chavismo, al pedirle a su pueblo “ si se presentara alguna circunstancia que me inhabilite para continuar al frente de la Presidencia, Maduro debe concluir. Mi opinión firme, absoluta, total, irrevocable es que en ese escenario, ustedes elijan a Nicolás Maduro como nuevo presidente de Venezuela”
Maduro—de 50 años—, toma las riendas de una nación considerada como la cuarta productora de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, ya que produce diariamente dos millones de barriles de petróleo. Maduro, difícilmente se imaginaba hasta hace unos años, como el dirigente del movimiento oficialista en Venezuela. Su lealtad hacia Hugo Chávez, tendría su recompensa.
Maduro inicia muy joven su carrera política en la Liga Socialista, que surge de la Organización de Revolucionarios y consolida su formación como dirigente sindical en el Metro de Caracas. Conoce a Hugo Chávez gracias a que su pareja, Cilia Flores, ex diputada de la Asamblea Nacional y hoy Procuradora General de la República, fue una de las encargadas de luchar por la liberación de Chávez, cuando éste cumplía su condena en 1992, por el fallido golpe de estado en contra del entonces presidente Carlos Andrés Pérez. Una relación que se consolidaría con el tiempo.
En 1999, Maduro es designado legislador del constituyente y más tarde, diputado para la Asamblea Nacional de Venezuela y de ahí a la presidencia del parlamento.
Considerado como miembro del ala izquierda radical del oficialismo, con grandes simpatías por el gobierno cubano, en 2006, Nicolás Maduro asume el Ministerio del Poder Popular para los Asuntos Exteriores, donde hace una férrea defensa del ingreso de su país al MERCOSUR; además fue clave en la firma de acuerdos bilaterales con China, Rusia, Bielorrusia e Irán y un crítico del gobierno estadounidense.
Es hasta octubre de 2012, cuando se hace cargo, a petición de Chávez, de la vicepresidencia ejecutiva. A partir de ese momento, Maduro Moros intensifica su presencia pública, realiza giras por los diversos estados, y hace frente a las ausencias de Chávez del gobierno, debido a su enfermedad.
Maduro, el hombre a quien Chávez consideró “noble trabajador, honesto, entregado y muy humilde” deberá enfrentar ahora el futuro no sólo económico, sino político y social con un legado y una identidad, del que difícilmente podrá despegarse.
Redacción
