Algunos virus están vinculados
René Anaya
Estrictamente no hay ningún estudio científico publicado que fundamente la hipótesis de que el cáncer fue transmitido a Hugo Chávez, por lo que la presunción en ese sentido del venezolano Nicolás Maduro, presidente encargado, ha sido motivo de comentarios sarcásticos. Sin embargo, sería conveniente que se realizara una investigación seria al respecto.
En 2009 se le diagnosticó cáncer linfático a Dilma Rousseff, presidenta de Brasil; un año después, al entonces presidente de Paraguay, Fernando Lugo, se le encontró un linfoma; en 2011, Luiz Ignacio Lula da Silva recibió quimioterapia para combatir un cáncer en la garganta; finalmente, Juan Manuel Santos, presidente colombiano, se sometía a una cirugía por cáncer de próstata. Son seis coincidencias, incluyendo a Hugo Chávez, que mueven al escepticismo y a la revisión de las actuales investigaciones sobre el cáncer.
Los factores del cáncer
Desde hace algún tiempo se conoce que los diferentes tipos de cáncer en humanos aparecen por la conjunción de diversos factores, como la predisposición genética y hereditaria y la exposición a sustancias tóxicas. Pero también algunos virus están vinculados a la manifestación de ciertos cánceres.
Desde principios del siglo pasado había evidencias de que los virus desempeñan un papel importante en la aparición de cáncer, pero no fue sino hasta la segunda mitad del siglo XX que la comunidad científica prestó más atención a este hecho, tal vez porque hasta entonces sólo se tenían evidencias de tumores producidos por virus en animales.
La primera prueba de que los virus son un factor de aparición de tumores en humanos se encontró en la década de 1960. Dennis Burkitt describió en 1956 un padecimiento muy frecuente en niños y jóvenes del África Central, que afecta principalmente la mandíbula, pero también daña el sistema nervioso central, el intestino, los riñones y los ovarios. A esa enfermedad se le conoce como linfoma de Burkitt, ya que se desarrolla en el sistema linfático (perteneciente al sistema inmunológico).
En 1964, Michael Anthony Epstein, Yvonne M. Barr y Bert Achong informaron que habían encontrado un virus en cultivos de muestras de tejidos con linfoma de Burkitt, al cual se le llamó virus de Epstein-Barr y fue el primero que se relacionó con cánceres en humanos.
A partir de entonces se han reunido más pruebas de que los virus son uno de los factores que intervienen en la aparición de ciertos cánceres. Ahora se conoce que los virus llamados oncogénicos pueden contribuir al crecimiento descontrolado de las células de dos formas: introducen en la célula un gen que estimula el crecimiento desordenado, llamado oncogén, o activan protooncogenes celulares, que tienen la capacidad potencial de convertirse en oncogenes.
Algunos virus del cáncer
Esta relación de los virus con el cáncer no es rara o imposible, como pretenden hacer creer quienes ridiculizan lo dicho por Nicolás Maduro, ya que incluso se tiene una campaña mundial contra la propagación del virus causante del cáncer de cuello uterino, verrugas y lesiones en la mucosa de boca y laringe, el virus del papiloma humano. En México, desde 2008 se vacuna a niñas de 11 a 13 años de edad.
El poliomavirus humano JC causa un padecimiento llamado leucoencefalopatía multifocal progresiva, que afecta principalmente a pacientes inmunosuprimidos, como los enfermos con sida. Otro poliomavirus, el BK, causa padecimientos renales y la falla de trasplantes de riñones, y recientemente se asoció al cáncer prostático.
El virus de Epstein Barr, además del linfoma de Burkitt, también interviene en la aparición del cáncer nasofaríngeo en China y el Sureste asiático, en el linfoma de células B en personas inmunosuprimidas por trasplantes de órganos o por sida; y en el linfoma de Hodgkin. Otro virus que ataca a personas inmunosuprimidas es el virus herpético humano tipo 8, que causa el sarcoma de Kaposi.
Ahora se conoce que las infecciones crónicas por el virus de la hepatitis B son un factor de riesgo para desarrollar el carcinoma hepatocelular, principalmente en regiones con más casos de hepatitis B, como Taiwán, Senegal, África del Sur, Hong Kong y China.
En la subfamilia de los Oncovirinae, de la familia de los retrovirus (retroviridae), se encuentran dos virus que intervienen en la aparición de tumores: el linfotrópico T humano tipo 1 o HTLV-1, que causa leucemia-linfoma T del adulto o leucemia de células T de Sezary; y el virus linfotrópico T humano tipo 2 o HTLV-2, causante de leucemia de células pilosas, antes llamada reticuloendoteliosis leucémica.
Por supuesto que no se conoce ningún estudio sobre la transmisión experimental del cáncer producido por estos virus en humanos, ya que sería reprobable éticamente, pero eso no significa que no se hayan realizado.
Así que no se debe descartar del todo la hipótesis de la transmisión de cánceres producidos por virus, como los aquí mencionados, tan letales como el cáncer del expansionismo estadounidense.
reneanaya2000@gmail.com
