Por fin se fue…
Ignacio Ovalle, bajo el argumento de que lo chamaquearon, está libre, lo está a pesar de que el desfalco que sus subordinados hicieron frente a sus narices fue superior a los catorce mil millones de pesos.
Ignacio Ovalle, bajo el argumento de que lo chamaquearon, está libre, lo está a pesar de que el desfalco que sus subordinados hicieron frente a sus narices fue superior a los catorce mil millones de pesos.
El despilfarro de la administración actual incidirá en la nueva administración pública: federal y las locales. Necesariamente limitará su acción y, desde luego, impedirá un desarrollo sustentable.
Por lo que toca al presidente de la república y a los miembros del Poder Judicial de la Federación, aunque actúan en representación de la Nación, no existe mandamiento expreso parecido.
Los líderes estudiantiles traicionaron sus ideales; una vez puestos en el poder, hicieron lo mismo que hacían aquellos a quienes ellos criticaban: desaparecieron las instituciones democráticas; instauraron el militarismo…
Las resoluciones judiciales, al igual que todo acto de autoridad, tiene a su favor la presunción de estar apegada a Derecho y haber sido emitida dentro de la órbita de la competencia de quien la emite.
De ventilarse el juicio penal, cabría preguntarse: habrá un juez que se atreva a declarar culpable a Javier Corral, existiendo una declaración presidencial, tanto del saliente como de la entrante, de que es inocente.
Los magistrados y jueces federales han iniciado un paro de labores. Lo hacen en resguardo del valor que les ha sido confiado preservar: la justicia, es decir, de la alta responsabilidad que la Constitución les confiere…
El nuevo mesías respetó al grupo gobernante: no afectó sus intereses; tampoco acabó con la corrupción; se abstuvo de combatir los vicios que dañaban la democracia y que sangraban las instituciones públicas.
La revolución propició el surgimiento de una nueva casta gobernante: la revolucionaria; ésta, incorporada en un partido: el oficial, reinstauró el viejo modelo: el presidencialista, que implicaba una renovación periódica a través del voto de la ciudadanía.
Una pistola española en manos de un fanático religioso: José de León Toral puso fin a la vida del general Álvaro Obregón, a sus afanes reeleccionistas y a las ambiciones que algunos presidentes de la república tenían.
Por esa razón, si de coeficiente intelectual se trata, quien lo tiene de 50/60 y además no tiene valor civil, no fue Marcelo, es su jefe AMLO; éste fue el que no se atrevió a girar instrucciones que fueran propias de un jefe de estado soberano…
Durante los gobiernos priistas, México no era considerado como un país democrático. No lo era; no permitía la existencia y actuación de partidos independientes…
La señora Alcalde, que se muestra muy obsequiosa con vista a alcanzar “algo” en la próxima administración, presentó la denuncia en su carácter de Secretaria de Gobernación, no como particular…
En ese contexto, como AMLO y pupila no entienden razones, no queda más que hacerlos entender a golpes. Ese será el único lenguaje que entenderán, de que lo hagan pronto y de buen modo.
Las reformas promulgadas inciden o incidirán en el marco normativo que garantizan el Estado de Derecho o que dan seguridad jurídica a los habitantes del país.
Marko Antonio Cortés y el tal Alito Moreno, presidentes de esas instituciones políticas, se quedaron en las oficinas de sus partidos para apagar la luz, cerrar las puertas y salir huyendo.
Se votó a favor de quienes prometían dádivas; resultaron vencedores quienes alegaron ser los autores de la idea de darlas y de elevarlas a nivel constitucional.
Gonzalo N. Santos, en sus Memorias, refiere con detalle que contrató a los mejores tahúres de la ciudad de San Luis Potosí, para que alteraran los votos emitidos a favor de un candidato de la oposición en una elección.
Escribiré sobre un tema delicado que afecta a la sociedad y que, al parecer, no reconoce como origen la acción o las omisiones de las autoridades; ese tema, a pesar de ser delicado, en principio, no tiene nada que ver con lo político…
El principio deliberativo es inherente a un gobierno democrático. Su ausencia indica la existencia de un estado totalitario. En las tiranías no se delibera; alguien manda, dispone y prohíbe…