Sindicatos a la huelga nacional
Nadie en su sano juicio puede aceptar que se imponga por parte del Poder Legislativo un retroceso histórico de tan aterradoras dimensiones.
Nadie en su sano juicio puede aceptar que se imponga por parte del Poder Legislativo un retroceso histórico de tan aterradoras dimensiones.
La reforma laboral es un claro retroceso a los derechos ya adquiridos por la clase trabajadora.
En ningún artículo de nuestra Carta Magna se establece que el Ejecutivo pueda alterar o pisotear la ley a su antojo o libre albedrío.
Sólo es cuestión de tiempo para que la justicia se cumpla.
La contrarreforma laboral incrementará el hambre y la miseria de millones de mexicanos.
Lo aprobado por los diputados coloca en una total indefensión al trabajador.
Cheque en blanco para aniquilar las conquistas sociales de la clase trabajadora.
La batalla ha sido larga pero la verdad empieza a surgir ante las inconsistencias no sólo legales sino políticas.
El país está peor que hace doce años en que se dio la llamada alternancia.
Diputados y senadores de izquierda en el Congreso se encargarán de recordarle su política antilaboral y su estrepitoso fracaso como mal autonombrado “presidente del empleo”.
El Presidente trató de hacernos creer en la víspera de su último Informe que ha sido un hombre comprometido y de firmes convicciones. Pero…
Sacó de su fábrica de sueños una larga lista de irrealidades sobre la extinción de Luz y Fuerza del Centro, en octubre del 2009.
En nuestro país la ley se aplica con base en dos premisas: el poder del dinero y el poder público.
De forma inapelable, Calderón es merecedor al récord Guinness de la corrupción y la opacidad.
Tanto el SUTERM como la CFE tendrán mucho que explicar no sólo a los trabajadores de ese sindicato sino a todo el país sobre la desaparición de los cuantiosos recursos públicos.
Una de sus prioridades será “atender el cumplimiento de los derechos humanos en México”.
Aunque sin ser aún nombrado como presidente electo por el Tribunal Electoral, Peña Nieto habla ya de retomar el asunto de las reformas estructurales propuestas por el PAN.
Su gobierno pasará a la historia por el número de empleos generados, de acuerdo a su “mágico” ábaco azul.
Millones de mexicanos no cayeron en el garlito de creer las cifras mágicas con que se ungió al ganador.
El voto en conciencia del pueblo de México debe ser tomado en cuenta y respetado por el IFE.