Democracia en México
En el siglo XXI tenemos un estado que exhibe deficiencias, no es fallido aunque si refleja sus venas abiertas como producto del crimen organizado, la impunidad y otros males que parecen endémicos.
En el siglo XXI tenemos un estado que exhibe deficiencias, no es fallido aunque si refleja sus venas abiertas como producto del crimen organizado, la impunidad y otros males que parecen endémicos.
En nuestro país se estiló una cultura del fraude electoral, se aniquilaban iniciativas democráticas y se barría con los opositores al antiguo régimen, eso se estiló en nuestro país en tiempos en que no se registraba una verdadera competencia electoral.
México tiene hondas raíces culturales, tradiciones que vertebran una indiscutible identidad que forman parte de nuestro patrimonio a través de los tiempos, ello marca todo un simbolismo que da cuenta de manera detallada de lo que somos.
Actualmente el PRI evidencia problemas al interior entre Alejandro Moreno su dirigente nacional y otros cuadros significativos, recién algunos personajes hablaron de su interés por contender por la presidencia en el 2024.
Se trata de una pandemia que marcó la tercera década del siglo XXI, fue un mal que parece apocalíptico, los estragos en la salud y la economía propiciaron otros daños que aún permanecen.
Actualmente parece que la geometría política es un cliché, un enorme lugar común que carece de contenido, los partidos políticos resultan onerosos en un país donde abunda la pobreza y se mantiene la polarización generando un tóxico ecosistema social.
Otro hecho que no se condena al olvido es el del 2 de octubre de 1968, ese fue un año convulso por las movilizaciones internacionales que dieron la vuelta al mundo con las juventudes contra el totalitarismo de la derecha y la izquierda.
En aquella ocasión afloró la solidaridad, acaso porque la desgracia unificaba en medio del trance sufriente, el gobierno fue rebasado, nadie imaginó una tragedia de esa índole.
Tal parece el primer obstáculo que enfrentarán las y los aspirantes a la presidencia por Morena será el filtro interno, hacia el exterior hasta hoy no se vislumbra algún inconveniente mayor.
En septiembre también se recuerdan otros hechos de otro tiempo, por ejemplo los atentados terroristas en Nueva York hace dos décadas que cambiaron la perspectiva de la seguridad internacional.
La realidad crispante que vivimos es elocuente, hace unas semanas en Zacatecas se impartió un curso con menores para saber qué hacer en algún momento de violencia.
Hubo con anterioridad otros asuntos sombríos en tiempos en que en nuestro país no había alternancia porque se vivía en gobiernos imperiales en donde un solo hombre gobernaba con excesos porque la división de poderes estaba en el papel.
Una de las finalidades concretas del estado es la paz social, el bien común, obviamente la seguridad aunque en nuestro presente tales asignaturas lucen lejanas, son como una suerte de quimera.
El Partido de la Revolución Democrática apenas sobrevive, luce desolado cada vez con menos militantes y apostando a las alianzas con los partidos de Acción Nacional y Revolucionario Institucional que eviten su extinción.
Hemos referido que Morena aún no se consolida como un partido político con institucionalidad, es un movimiento que se ha cimentado en el carisma y alcances del presidente Andrés Manuel López Obrador como su principal activo.
Los delitos se cometen en cantidad industrial, la desconfianza de una gran parte de la sociedad en las autoridades de procuración de justicia es tal que en muchos casos no se presentan las denuncias
Para muchos, Benito Juárez ha sido el mejor presidente en la historia de México, se trata de un hombre polémico, le acompañan luces y sombras aunque figuran más sus aportaciones a favor de la república, principalmente la construcción del estado laico y la austeridad republicana.
Echeverría Álvarez es un personaje al que se le vincula con la sufriente Guerra Sucia de los años sesenta y setenta, etapa en que los gobiernos mexicanos persiguieron a la disidencia de manera autoritaria
La Reforma en México que encabezó Benito Juárez diseñó un modelo laico que no significó necesariamente un esquema anticlerical, se estableció dicho paradigma para dar paso a la modernidad y a una mejor opción de convivencia social.
El crimen de dos sacerdotes integrantes de la Compañía de Jesús en la sierra de Chihuahua es una muestra de los altos niveles de inseguridad, se trataba de benefactores miembros de una antigua organización eclesiástica.