Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre
El PRI paga innecesariamente un alto costo por mantener en sus filas a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre.
El PRI paga innecesariamente un alto costo por mantener en sus filas a Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre.
Para poner punto final a la molestia que provocó el término mexicanización, el papa Francisco dijo en una reciente entrevista a Televisa que el diablo castiga a México por ser la casa de la Virgen de Guadalupe.
El eje del bien y del mal, del privatizar o no, ha impedido ver lo más importante: el agua, como lo reconoció el presidente de la Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, es un asunto de seguridad nacional.
El consejero presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) no lo dijo así, en esos términos, que alguien quiere matar al INE, pero lo cierto es que el “discurso antielecciones” al que se refirió Lorenzo Córdova nació junto con Ayotzinapa, y forma parte de otras estrategias para tratar de quebrar el Estado mexicano.
El desgobierno en el PRD está provocando que el partido de Andrés Manuel López Obrador —Movimiento Regeneración Nacional (Morena)— crezca y se convierta, si no en tercera fuerza, sí en una fracción parlamentaria con capacidad para convertir la Cámara de Diputados en un manicomio.
“El gobierno de México se ha visto muy lento en darse cuenta de que el sentimiento del pueblo se ha puesto en su contra”. Creyó que haciendo una reforma tras otra era suficiente para tener éxito. Hoy después de los escándalos de corrupción, de los casos de la casa blanca y de la residencia de fin de semana del secretario de Hacienda, se encuentra “destruida la confianza” pública.
La frase completa pronunciada por el secretario de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos, durante el 103 aniversario de la Marcha de la Lealtad, el pasado 9 de febrero fue: “Hay quienes quisieran distanciarnos del pueblo”.
Pocos políticos tienen y han tenido un ego tan enorme como Marcelo Ebrard. Ha sido un constructor de máscaras; de sus propias máscaras. La más importante de todas es la que se coloca para representar a un demócrata. Se la puso desde que renunció al PRI, se la puso para pertenecer al PRD y la presumió durante seis años como jefe de Gobierno del Distrito Federal, con todo y que gobernó única y exclusivamente para su partido y para quienes podían apoyar su proyecto político.
La grabación donde Felipe Rodríguez Salgado, alias el Cepillo, declara que un integrante de Los Rojos pagó a José Luis Hernández Rivera, director de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, por enviar a un grupo de estudiantes a reventar la reunión que ese día, 26 de septiembre, iba a encabezar la esposa del exalcalde de Iguala, José Luis Abarca, permitió entender muchas cosas.
Cada vez se extiende más la percepción, la certeza, de que hoy ya no gobiernan las instituciones sino la delincuencia.
México, cuya vida institucional está en riesgo, necesita como un enfermo grave —reclamado cada vez con más frecuencia por la muerte— de una alta dosis que lo libere. El país necesita de la Verdad para salvarse. Para preservar lo que le queda de estabilidad, de unidad, de gobernabilidad.
La reunión entre el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y de Estados Unidos, Barack Obama, tuvo como marco una guerra energética que está modificando el orden mundial. México, como país petrolero, está en medio de ese conflicto y tiene que hacer lo necesario para no ser aniquilado.
Las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana, restablecidas hace unos días después de medio siglo pugnaz, son motivo de aplauso en todo el mundo, con excepción de los sectores más radicales del exilio cubano.
Este año se cumple el IV Centenario de la segunda parte de la obra cervantina El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Por ese motivo, México debería adoptarlo como emblema para reconstruir el tejido social y combatir la crisis moral, sobre todo entre los jóvenes.
El sistema nacional de combate a la corrupción presentado por el Partido Acción Nacional es una propuesta ingenua. Sin embargo, la decisión del Senado de la República de posponer, sin fecha definida, la aprobación de ésa o de otra iniciativa en la materia es una mala señal. Digamos que es el peor mensaje que los partidos políticos pudieron dar a la ciudadanía en este momento.
¿Quiénes buscan apoderarse de Guerrero? Extrañó que el primer y segundo punto del pliego petitorio que presentó uno de los abogados de los padres de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, ante los senadores, consistiera en exigir la desaparición de poderes y la cancelación de las elecciones en 2015 en la entidad.
A México, al sistema político, al Estado, se les olvidó el municipio. Es el eslabón perdido.
Durante los últimos 60 días, después de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa y de intentos prefabricados por el crimen organizado para incendiar el país, las preguntas que se repiten con ansiedad, que van y vienen de un lugar a otro, gravitan entre el si ¿ya se acabó el sexenio?, el ¿qué sigue?, y si ¿hay solución?
Este editorial tal vez debió estar dedicado a la carta publicada por el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas sobre la crisis del Partido de la Revolución Democrática. Sin embargo, la intolerancia —por decir lo menos— con que fue recibido el editorial pasado, me hizo ver, con más claridad, que las libertades en México están en riesgo.
La cadena de protestas y actos vandálicos —perfectamente bien orquestados— replicados en varias partes del país demuestra que la desaparición y probable extermino de los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa forma parte de una trampa estratégicamente puesta a México.