El amor y la tolerancia del prisionero 466/64

La historia de la humanidad ha tenido una constante trágica y malvada que ha sido la guerra, producto de problemas económicos, religiosos, sociales; las conflagraciones en todas las escalas posibles desde revueltas internas, hasta guerras mundiales, constituyen un oprobio, pues las terribles y dramáticas vivencias en cualquier época de la historia, sólo han producido desolación y muerte; sin embargo, no ha habido un periodo del acontecer del hombre, en el que no haya esa perversa constante.

Pueblo heroico y anónimo

Aún no acabamos de comprender la enorme tragedia que sufrió la nación frente a las tormentas implacables de los huracanes Ingrid y Manuel; la dimensión de los hechos va más allá del espectro muy amplio que nos han presentado los medios. Lo que surge como una lacra y una deuda, un compromiso insatisfecho, es la dramática pobreza y la terrible desigualdad que nos debe afrentar a todos, pues el hambre endémica, la ignorancia y la falta de oportunidades, hoy se sienten con mayor hondura frente a lo que hemos vivido.