Antros del DF, tugurios de perdición
A pesar de la negativa de las autoridades, a muy pocos escapa que la vida nocturna en los bares y los “after-hours” de la Ciudad de México, además de su ensordecedora música, sus luces, sus bailes y su aparente sana diversión, ampara la venta de bebidas alcohólicas a menores de edad, la prostitución, violaciones a los horarios de servicio, vinos adulterados, abuso excesivo en los cobros de cuentas, el ingreso de clientes armados hasta los dientes, y la venta y consumo de drogas.
