De telenovela
Los virtuales precandidatos a la Presidencia de la República nos están haciendo muy ameno el tiempo de veda llamado, oscuramente, tiempo de intercampañas.
Los virtuales precandidatos a la Presidencia de la República nos están haciendo muy ameno el tiempo de veda llamado, oscuramente, tiempo de intercampañas.
Todos los medios han festejado la posible aparición de una tercera cadena de televisión abierta. La opinión publicada presiona a la Cofetel para que deje vía libre al mercado y el televidente tenga más opciones de calidad en su aparato receptor.
Un invento más del ife, como tantos otros, son las intercampañas: ese trozo de tiempo entre el proceso interno y el banderazo de salida de los candidatos oficiales de los partidos políticos que pelean la Presidencia de la República.
Hace pocos días, Facebook, la más célebre de las redes del universo “social media”, completó su estrategia y obtuvo luz verde por parte del gobierno de Estados Unidos para vender acciones al público. Se calcula que pondrá en el mercado algo así como 75 mil millones de dólares.
En las redes sociales ponemos a circular nuestro mejor yo. Se trata de un yo sin rostro.
Los libros se bajan, principalmente, de Amazon.com y cuestan 99 centavos de dólar.
La batalla mediática por las elecciones presidenciales lleva ya carrera larga.
Los periodistas latinoamericanos siguen bajo presión y fuego graneado. Al narcotráfico y sus sicarios, le viene aparejada la poca estima de que gozan entre algunos gobernantes del centro y del sur del Continente.
Los avances tecnológicos en materia de comunicación que enseña este año la cita del Consumer Electronic Show de Las Vegas con cerca de 2 mil 700 compañías participantes, tienen que ver con la nitidez de la imagen en las pantallas de televisores y con la evolución de los teléfonos hacia virtuales centros multimedia portátiles.
Al mismo tiempo, las ganancias de la industria cinematográfica, editorial y de la que explota el esoterismo, han sido y serán fabulosas.
En el año 2011 la etiqueta más popular de Twitter fue sobre la de la caída del presidente Hosni Mubarak, Egipto y la llamada “primavera árabe”. Fue, por así decirlo, un acontecimiento totalmente twittero.
Este año se cierra con una gran novedad: la de “los indignados”. Un movimiento que no es movimiento (no se mueven, se quedan), y una protesta múltiple, pareja, sin filiación política. Comienza el 15 de mayo de 2011 en el kilómetro cero de España, la Puerta del Sol, y como sucede casi siempre, adquiere fuerza cuando los “okupas” ocupan Wall Street en Nueva York.
Antaño, las redes suponían una salvaguarda sobre todo de los trapecistas en el circo.
Acabó una edición más de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara. Con los escándalos de las declaraciones de Vallejo y las indicaciones de Vargas Llosa sobre el peligro del narcotráfico en todo el continente, con las grandes colas para obtener un autógrafo y las casetas de algunas editoriales abarrotadas de público ¿lector?
Hace muchos años, cuando cursaba el doctorado en Teoría y Metodología de la Comunicación, en la Complutense de Madrid, un profesor mío ya fallecido, Jesús Ibáñez, nos habló de la Ley de Gresham.
El triunfo del Partido Popular en las elecciones del pasado 20 de noviembre, día emblemático para el franquismo y la derecha española, no deben ser interpretadas como una vuelta al conservadurismo ibérico, sino como una llamada clara de atención a los gobiernos guiados por ideologías como el de Rodríguez Zapatero; la gente necesita hoy tener empleo, salario digno, seguridad social y bienestar.
Acaba de salir una iniciativa de consulta pública por parte de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) en relación a los nuevos canales de televisión digital. Traducido al lenguaje común, se abre la posibilidad de una tercera cadena que le viniese a hacer sombra a Televisa y a tv Azteca.
El fenómeno de la explosión de Internet, redes sociales y demás posibilidades nuevas de comunicarse a través de la red digital, ha generado un nuevo continente, un nuevo lenguaje y rediseñado no solamente el presente de los negocios, sino el presente de todas las formas humanas de interacción.
Un nuevo fantasma recorre al mundo. El fantasma de la indignación.
Muchos años, los lunes, me concedió el maestro Granados Chapa colaborar de forma gratuita en un noticiario radiofónico de provincia. Siempre amable, aceptó dar conferencias, invitaciones y consejos a pedido de un servidor.