Vicente Quirarte y su gran amor

Han de haber sido los chilangos los que pusieron a circular la expresión “flor de asfalto”, empleada para resumir su destino. Si aquí nos tocó, como se dice en La región más transparente, de Carlos Fuentes, de aquí no nos sacan (aunque algunos busquen en la provincia refugio, en vano, y consiguiendo hacer de aquellos parajes fraccionamientos conurbados sin carácter ni vitalidad mínima).

Memorias de Manuel Maples Arce

No deja de ser curioso que el estridentismo, corriente de creación poética con la que se buscaba romper con lo anterior e inaugurar un porvenir de inacabables cambios en todos los órdenes de la cultura, halla nacido en México en la mente de un joven veracruzano, de Tuxpan más precisamente, que vivió su infancia y su juventud de un modo no muy distinto al de los niños y los muchachos provincianos de familias de clase media.

Daniel Sada, el prosista formidable

De pequeños ojos con los que lanzaba sonrisas quedas pero poderosas, cortés, cálido, Daniel Sada escuchaba, hablaba poco, siempre en modo pertinente. Tenía una relación apasionada con la literatura, que removía, reencendía a todas horas, en largas sesiones de lectura y escritura, de enseñanza y aprendizaje. A final de cuentas: de sonrisas. Vivía en, entre la literatura, y pescaba al vuelo y atesoraba palabras, frases de interlocutores desconocidos que parloteaban en medio del cotidiano trajín.