Monumento a la impunidad
El ciudadano vive en una orfandad que alimenta la teoría de que el incendio fue provocado intencionalmente.
El ciudadano vive en una orfandad que alimenta la teoría de que el incendio fue provocado intencionalmente.
De algo debe sentirse orgulloso Calderón: lo que hoy es el PAN se lo debe a él.
Se desvaneció la confianza de los mexicanos que creyeron en Acción Nacional.
Diálogo de sordos que han entablado Gustavo Madero y Ernesto Cordero: se trata de una controversia de cantina en la que no se esgrimen propuestas, sino insultos.
En la historia de las elecciones del presidente del PAN, lo más positivo para esa institución que pueden hacer sus simpatizantes es abstenerse de votar.
Un mensaje que los gobiernos municipales, estatales y federal deben escuchar y atender.
El problema para los panistas es que México tiene memoria histórica y tiene sentido crítico.
Por más legítima que sea una intención, no se la puede llevar a cabo rompiendo la ley.
Hay ahí un peligro no sólo presente, sino también creciente.
Indispensable hacer un análisis público de la guerra de Calderón y sancionar debidamente a quienes engañaron al pueblo mexicano.
No necesitan palmadas en la espalda, lo que demandan con plena justicia es que de la palabra se pase a la realidad y de las leyes a los hechos.
Hay que investigar la posible participación de Miguel Ángel Yunes Linares en la fuga de Guzmán Loera del penal de Puente Grande.
Todo derramamiento de sangre es un fracaso de la democracia y un retroceso en la construcción de ciudadanía.
Lo que menos necesita México es que Calderón venga a enrarecer el ya de por sí caldeado clima político.
Perdió el poder y salió avergonzado por la puerta trasera de la historia.
Establecimos la regla de no asociarnos irrestrictamente con partidos, sino con candidatos.
Los voceros en estos debates olvidan que sus equipos cuentan con integrantes que con su sola presencia invalidan toda propuesta.
El huevo de la serpiente fue, de manera fatal, el apoyo que las autodefensas aceptaron a grupos de narcotraficantes.
Enfilados hacia el relevo en la presidencia del PAN, estas tácticas canallas se volverán cada vez más arteras y frecuentes.
No puede ser calificado como de izquierda o de derecha, sino que está haciendo algo radical: enseñar a los cristianos a ser cristianos.