Cultura y sociedad
En la época de Hernán Cortes —entonces dueño de innumerables hectáreas y de varias propiedades— surge un complejo arquitectónico para la siembra y cosecha del trigo, así como de la explotación de molinos. Se trata del Ex Molino de Belem. Su historia es sumamente azarosa y ha pasado a manos de varios propietarios, así llegó a ser en 1841 la Compañía Papelera Mexicana —junto con la fábrica de papel de Loreto, en San Ángel; ambos sitios marcaban una nueva etapa en el país, de la actividad industrial.

