El que ya bailó que se siente
Las reglas no escritas del viejo sistema político mexicano les imponía un silencio total, a cambio de la impunidad sobre su propia actuación.
Las reglas no escritas del viejo sistema político mexicano les imponía un silencio total, a cambio de la impunidad sobre su propia actuación.
En todo el mundo, en las últimas décadas, las izquierdas han tenido que reformular su plataforma ideológica y su actuación política, más aún a partir del derrumbe del mundo socialista. En nuestro país, sin regresar tanto al pasado cabe señalar que el registro como partido político que obtuviera el viejo Partido Comunista con motivo de la reforma del año de 1977, ideada e instrumentada por ese grande de la política que fuera don Jesus Reyes Heroles, es la que actualmente tiene el PRD.
La crisis purépecha no debe contaminarse con mezquindades políticas de corte electorero.
Destacan por su importancia y trascendencia las cinco leyes pendientes de la reforma constitucional de derechos humanos de junio de 2011.
Se trata de construir la nueva gobernanza mundial.
A los graves y violentos sucesos que desde hace muchos años han cimbrado la tierra purépecha, los acaecidos en los últimos días precipitan hacia el vacío al gobierno estatal y colocan en difícil situación al gobierno federal.
La meta es cerrar la brecha de pobreza rural, aumentar la superficie cultivada y elevar sustancialmente la productividad.
El último día de este frío mes de diciembre se cumplen veinte años del levantamiento armado del autodenominado Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que al despertar el primero de enero del ya lejano 1994, ocupo San Cristóbal de las Casas y otras localidades chiapanecas y la noticia de la insurrección indígena le dio la vuelta al mundo.
El año que termina ha sido de reformas: educativa, telecomunicaciones, competencia económica, político-electoral, justicia penal y amparo, financiera-hacendaria, fiscal y energética.
Actualmente se consideran estas fiestas como las de mayor trascendencia en todo el mundo; su celebración abarca desde el 25 de diciembre al 6 de enero, con distintas conmemoraciones, algunas trasformadas al cristianismo: la Noche Buena, la Navidad, el día de los Santos Inocentes, la Noche Vieja, el Año Nuevo y el Día de Reyes.
La serie de reformas en curso que ha impulsado el nuevo régimen, sin duda alguna, cambiarán la faz de la república.
La mayoría —influidos por un afán consumista— están poseídos de una fiebre por gastar y endeudarse.
Se estableció un diálogo con los factores reales de poder y se decidió un esquema de cooperación con el gobierno saliente.
Las nuevas demandas aumentarán más rápidamente que la capacidad productiva de la agricultura.
Tras décadas de posponer una ineludible reforma fiscal, quizá desde los años setenta, finalmente un presidente de la república tuvo el arrojo de realizarla y la valentía de asumir el costo de gravar a quienes están obligados a contribuir al gasto público de manera proporcional y equitativa como mandata nuestra norma constitucional.
Oportunismo maniqueo de quienes hoy saltan a la palestra rasgándose las vestiduras por el fracaso —dicen ellos— de la estrategia de Enrique Peña Nieto.
Los mexicanos sin duda mantendremos nuestra irónica y jactanciosa cercanía con la muerte.
En los últimos días, la mezquindad política de los republicanos obligó nuevamente al gobierno de los demócratas, ahora con Barack Obama, como antes con Bill Clinton, a cerrar actividades de algunas áreas del gobierno estadounidense por problemas de presupuesto, esto en los hechos significa que el aparato estadual de la economía más fuerte del mundo no tiene fondos para pagar los salarios de su burocracia.
Las libertades que hoy disfrutamos no han sido una concesión graciosa del poder.
Es cierto que estos fenómenos afecten más severamente a los pobres no solo en México, lo es en todo el mundo.