Joaquín Pérez Sánchez

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció que el cáncer que padece reapareció teniendo que someterse a una nueva operación. Por primera vez planteó un escenario sin su presencia y tras demandar la unidad de sus seguidores, propuso al ex canciller Nicolás Maduro como su sucesor.

El pasado siete de diciembre, tras casi dos meses de haber ganado nuevamente las elecciones y a un mes de asumir de nuevo como mandatario, Chávez anunció ante las cámaras de televisión que, tras realizarse un tratamiento hiperbárico en La Habana, los médicos que le atienden encontraron la “reaparición de células malignas” en el lugar donde habían sido extirpadas, por lo que se recomendaba una nueva operación, “imprescindible”. Chávez, antes de someterse otra vez a cirugía, regresó a Venezuela para solicitar permiso a la Asamblea Nacional para ausentarse del país, pero también para reconocer públicamente la posibilidad de que no pueda continuar con su mandato o empezar el nuevo el 10 de enero próximo.

“Entro en la sala de operaciones, pero no sé si saldré de ella”, expresó Chávez a los venezolanos, al mismo tiempo que demandó continuar el rumbo hacia el socialismo. “Si algo ocurriera que me inhabilitara, Nicolás Maduro no sólo debe concluir el período como manda la Constitución, sino que mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, es que en ese escenario, que obligaría a convocar elecciones, ustedes lo elijan como presidente”.
La oposición política reaccionó de inmediato criticando el “nombramiento” de Maduro, asegurando que Chávez quiere “perpetuar” en el poder a su partido. Sin embargo, la Constitución política venezolana es clara al respecto, ya que el artículo 233 establece que “cuando se produzca la falta absoluta del Presidente electo o Presidenta electa antes de tomar posesión, se procederá a una nueva elección universal, directa y secreta dentro de los treinta días consecutivos siguientes. Mientras se elige y toma posesión el nuevo Presidente o la nueva Presidenta, se encargará de la Presidencia de la República el Presidente o Presidenta de la Asamblea Nacional”.

La televisión estatal venezolana transmitió las imágenes de una reunión de Chávez con su gabinete y altos mandos militares, poco antes de viajar a La Habana. “Me voy y el alto mando político, no lo entrego, lo delego y está en buenas manos”, agregó el mandatario antes de partir.
Al cierre de este material, en La Habana, el mandatario venezolano recibió el apoyo del presidente ecuatoriano Rafael Correa, quien viajó a la isla especialmente para expresarle su apoyo. Chávez es un “presidente histórico”, vengo a darle un abrazo en nombre de Ecuador y toda la patria grande, agregó Correa, al enfatizar que “Chávez no está sólo en esta lucha”.

¿Quién es Maduro?

Nicolás Maduro, actual Vicepresidente de la República, es un militante maoísta que fue chofer del Metro, en la capital venezolana, donde destacó como sindicalista. Participó en la redacción constitucional de 1999 y después fue diputado en el año 2000. En el 2006 fue designado presidente del Parlamento, pero en agosto del mismo año tomó el cargo de canciller, convirtiéndose en uno de los personajes más allegados al mandatario. En octubre de este año fue nombrado Vicepresidente.
Cuando Chávez, en 2011 fue operado en La Habana, por primera vez, Maduro fue el encargado de informarlo públicamente, además de visitarlo continuamente en Cuba. Para muchos analistas, Maduro es un personaje que privilegia el diálogo y es muy capaz para conciliar las diferentes tendencias que existen dentro del chavismo.
Como sea, la recaída de Chávez, marca un antes y un después en el proceso que se desarrolla en ese país, pero, para bien o para mal, ahora se ha iniciado el relevo de una de las figuras políticas más importantes en la historia reciente, no sólo de Venezuela, sino de América Latina.