Hasta el momento, nadie ha investigado el “accidente de aviación” en que murió el entonces Secretario General de la ONU, 

Dag Hammarskgold, pese a las sospechas de que fue un atentado.

Tiburcio Almeina, Escritor.

Regino Díaz Redondo

Madrid.- El país sigue en la cima de la corrupción y de la pobreza. No hace falta poner una palabra más o menos para explicar lo mal que está España. Me limito a los datos que proporcionan la UE, la justicia nacional, Cáritas y otras ONG´s civiles. De todo ello se obtienen los siguientes resultados, tan desconcertantes como canallas, porque los culpables de ambas pandemias son los gobiernos, empresarios y políticos infumables.

a) .- El juez Pablo Ruz afirma categórico que Luis Barcenas, ex tesorero del PP, amasó su fortuna con dinero de la contabilidad de ese organismo y cita a declarar al reo y a su esposa, Rosalía Iglesias, también imputada por fraude al fisco y blanqueo de dinero.

El magistrado que lleva parte de los negocios ilícitos de la trama Gürtel, una mafia creada en los 90 del siglo pasado, se aproxima a dar un cerrojazo a corto o medio plazo al litigio cuya investigación ocupa la primera plana de los diarios desde hace cinco años.

         b).- Asuntos Internos interroga a los policías de la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Comisaría General de Policía Judicial, porque “se han filtrado informes” sobre malversación de dinero, fuga de divisas y pagos en negro a banqueros, empresarios y políticos.

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, está molesto con su propia gente. Los gendarmes se muestran hartos de tanta mugre y de la impunidad de que gozan Miguel Blesa y Rodrigo Rato a quienes se acusa de malas gestiones y de aprovecharse de su cargo para lucrar sin freno en Caja Madrid y Bankia.

c).- España ocupa el penúltimo lugar en la lista de pobreza infantil y de desigualdad dentro del grupo comunitario. Esa institución benéfica, insospechable de izquierdista, presentó un informe estremecedor: sólo Rumania nos supera en esos dos renglones y señala que uno de cada tres niños pasan hambre en esta nación.

Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, lo desmiente con explicaciones sesgadas; generaliza y argumenta con poca solidez. Ello corrobora la verdad de estos desgraciados hechos. Se niegan los miembros del gabinete de Mariano Rajoy a aceptar las realidades que enrojecen a los ciudadanos pero no a ellos que viven en un paraíso artificial, formado por querubines neoliberales, dueños del patrimonio nacional e insaciables a la hora de exprimir a trabajadores, empleados, médicos, maestros y muchos más.

    d).- Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid, experto en nada, político enchufado por doña Esperanza Aguirre y depredador de esta región, vuelve a ser acusado de tener un ático de lujo pagado en negro con un costo de varios millones de euros.

De este caso salieron más datos: el empresario Fernando Martín compró a González a cambio de favores como el piso en Marbella pero para ello utilizó a Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, para que a través de sus negocios le llegara el dinero al codicioso político madrileño.

En la denuncia se afirma que los billetes viajaron por África y Latinoamérica para regresar a Estepona “limpios”, según ellos, y listos para pagar el inmueble.

La revelación conmueve a la sociedad de “alta alcurnia” pero el señor presidente de esta región hace mutis ante las preguntas de los periodistas. Así es de valeroso.

e).- Pese a los bochornosos actos de la política en los sucesos del sábado 22 de marzo que fue denunciado por su propio sindicato, el director general de ese cuerpo, Ignacio Cosidó, ha desaparecido y, desde luego, se niega a dimitir.

Si sus jefes superiores le hubiesen ordenando dejar el cargo, lo hubiera hecho. Luego, ¿quiénes son los culpables?

La incapacidad, la soberbia y la falta de escrúpulos de muchos funcionarios actuales subsisten ante la mirada de asombro de la ciudadanía que está cansada de gritar “ladrones, miserables, se hinchan y nos quitan el pan” que se escucha en la península.

f).- En la mayoría de las comunidades españolas los alumnos desde primaria hasta los que estudian carreras profesionales se apiñan en pequeños salones, los más perjudicados son los niños entre 5 y 12 años que se aprietan como sardinas en una lata de aceite malo.

Sin embargo, el gobierno tardo-franquista —todas sus leyes tienen ese tufo—, entra al rescate de multimillonarias inversiones que pierden en las carreteras de peaje y cuya concesión fue otorgada por José María Aznar durante su reinado. Rajoy proporcionará cerca de 3 mil millones para indemnizarlos y nacionalizar las vías de comunicación. Primero nacionalizó Bankia, también lo hizo con Caja Madrid. Asumió las pérdidas de muchos bancos y cajas pequeñas cuando tenían números rojos. Al empezar las ganancias, volvió a privatizarlas en un santiamén y todos tan contentos. Toda una hazaña de un gran jefe de gobierno como don Mariano.

La cantidad mencionada hubiese servido para sacar de la penuria a millones de familias cuya pobreza aumenta en forma escandalosa y deprimente.

Mientras tanto, los miembros de la Marcha por la Dignidad, han sido tildados de “chusma, perturbados y filo-nazis”, seguramente en un afán de ponerlos en la picota del oficialismo totalitario.

     Se cierran minas de carbón, las empresas reducen personal, despiden a su antojo; los trabajadores son un cero a la izquierda con ínfimos derechos y tratados como animales de carga.

Los penúltimos golpes de la ultraderecha ha dejado exhausta a la gente después de exprimirla para su beneficio.

Las grandes empresas han ganado más durante los años de la crisis en la que aún estamos. Es decir, nunca perdieron, si acaso hubo meses en que redujeron sus ingresos pero siempre obtuvieron ganancias. Esa es la realidad, lo demás es engañar al pueblo y burlarse de él.

En los pasillos del Congreso de los Diputados, la oposición censura las medidas de Rajoy y se retira a sus habitaciones. No es sólida. Izquierda Unida y UPyD de Rosa Díez, son los más contundentes pero no llegan a unir fuerzas. Es más, diría que no coinciden en ninguna ideología. Simplemente buscan el poder que sólo podrán alcanzar mediante coaliciones.

El PSOE se debate entre Rubalcaba y los jóvenes aspirantes a ocupar su puesto. Don Alfredo, aunque sea un buen político y el más enterado, tendrá que ceder porque las elecciones del año próximo no las ganará si se postula. La gente quiere caras nuevas y más tersas. Por desgracia, así es.

En las calles perviven, subsisten, avergüenzan los nombres del caudillo y de sus generales más crueles. Hay avenidas de los Caídos de la División Azul, de Francisco Franco, y de José Antonio Primo de Rivera y muchos otros.

En Alemania e Italia, está prohibida cualquier manifestación nazi-fascista. En España vemos a alcaldes y curas que hacen alarde de la dictadura y conservan fotografías del generalísimo. Los españoles, tan condescendientes, lo tomamos a risa.

Una risa que puede convertirse en sangre, que no queremos por ningún motivo. Una risa que por lo menos es el principio del sarcasmo que da paso al aburrimiento y culmina en la desconfianza y el enojo.

Están libres los nostálgicos del pasado y pasan hambre los de siempre, los que lucharon ellos, sus padres y abuelos por una democracia auténtica. El panorama arroja pesimismo. En muchos congresos locales hay imputados que siguen ejerciendo como legisladores

Arturo Fernández, reelegido como presidente de los Patrones Madrileños, ganó el puesto con 1,733 votos de los 450 mil dueños de negocios que hay en esta región. ¿Habrá sido legal la elección? Además está imputado y eso no insta para que controle los restaurantes de todos los ministerios, incluyendo el Congreso de esta capital. Explota a sus trabajadores, es sibilino y sesga las palabras, los salarios que paga son insultantes, y muchas veces se ha descubierto que inmigrantes contratados por él, duermen en los sótanos de algunos de sus negocios, apiñados en recintos insalubres. Fracasó Eurovegas, perdimos los Juegos Olímpicos y ganamos la imbecilidad. ¡Sea por Dios!