El PIB percápita en Europa es inferior al del 2007 y
un 10% más bajo de lo mínimo esperado.
La crisis actual es peor que la de 1930.
Paul Krugman, premio Nobel de Economía 2008
Regino Díaz Redondo
MADRID.- Ya lo sabían desde hace casi dos años, cuando menos. Pero era preciso esperar el momento propicio, el que conviniese a la cúpula del PP y a su gurú Pedro Guardiola. Intentaron descubrir el cero, el Mediterráneo y la Atlántida. Guardaban un as en su caja fuerte listo para hacerlo público en esta época, la adecuada para salvar los trastos, ganar voluntades, caer bien a los votantes, superar sus múltiples errores y recuperar el inmenso terrero perdido.
Pero la gente está harta de embustes y no se tragó el marrón. La estrategia política se vino abajo. Los españoles se dieron cuenta que el afán de lavar trapos sucios era un acto de inmundicia puramente electoral.
Eso sí, supieron escoger perfectamente a la supuesta víctima de todos sus males: Rodrigo Rato. Este fue “detenido” durante casi ocho horas para que los agentes de la fiscalía 35 de Madrid, revisaran y confiscaran documentos, ordenadores con pendrives y todos los datos que tuviese en su casa y despacho.
A las cero horas del 17 de este mes quedó en libertad, sin cargos ni medidas cautelares, no se le quitó el pasaporte y está libre y con los pulmones llenos de aire y sus bolsillos repletos del dinero que posiblemente defraudó a sus conciudadanos. Pero, por si acaso, la Agencia Tributaria informó que había congelado 78 cuentas que tenía en 13 bancos nacionales y del extranjero.
Rato fue vicepresidente del gobierno de España con José María Aznar y presidente del FMI. También, los populares lo llevaron a dirigir Bankia, institución crediticia que quebró y que tuvo que ser rescatada con dinero público por un valor de 22 mil millones de euros.
Inclusive es cómplice, con Miguel Blesa, de haber distribuido las tarjetas black entre los miembros del Consejo de Administración de aquél banco, gente del PP, líderes del PSOE, de Izquierda Unida y de los sindicatos obreros. Asunto éste que está siendo investigado por la Audiencia Nacional por un fraude de inmensas dimensiones que forma parte de todo el entramado corrupto que asuela a la nación.
En su atrevida campaña electoral, el partido en el gobierno se muestra ahora como una blanca paloma dispuesta a ayudar a la gente, evitar más recortes, regalar cientos de euros a los necesitados, reducir impuestos y quiere ser el adalid de la sanidad pública después de que hasta hace poco la destrozó limitando el presupuesto a extremos insólitos.
-2-
Su obra cumbre, en un hito maravilloso, es entregar a los españoles en bandeja de plata la cabeza de Rodrigo Rato para que le acribillemos sin piedad. ¡Larga vida a Prometeo, el griego cansino que resuelve los problemas dejándolos caer de maduros!.
Don Rodrigo efectivamente defraudó al fisco, blanqueó capitales y es acusado de alzamiento de bienes, un delito muy peculiar en España que significa mover dinero de un lugar a otro del mundo para mantenerlo bien oculto.
Mariano Rajoy y José María Aznar lo calificaron en su tiempo como el “mejor economista del mundo” y “el autor del milagro español”. Ahora, es un tipo indeseable que “me engañó”, como tiene costumbre expresarse nuestro pachorrudo presidente del gobierno.
Dentro del PP ya surgieron voces reclamándole la mala praxis con la que se efectuó la operación por inoportuna y poco convincente. Lavarse la cara con las culpas ajenas no cambiará en nada el rechazo de la mayoría de los españoles al neoliberalismo nacional.
El acusado, sospechoso de cientos de ilegalidades, alcanzó a expresar que “nada es cierto, mi fortuna es menos a los 30 millones de euros que me atribuyen. Me sorprendió la forma en que actuaron contra mí que no es igual a la que se efectuó en el caso Bárcenas. No me dijeron ni mú…”.
La cercanía a las urnas el 24 de mayo empieza a dejar cadáveres en el suelo político de nuestro país. El primer acto de la obra teatral, puesta en escena por el gobierno, ha terminado. Se reservan municiones para estas semanas. ¡Hágase la voluntad de los cínicos y sus correligionarios!
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, sale al púlpito del Congreso de los Diputados para decir que “el fisco no tiene amigos ni enemigos, ni partidarios ni adversarios, no toma en cuenta pasado o presente de las personas, sólo hace justicia y castiga a los que cometen delitos…”.
¡Forza, ministro! Qué lucidez intelectual, qué honradez profesional, cuán fuerte hace usted al estado de Derecho, cómo siembra confianza entre la gente. Se ve, se siente, Montoro nos protege de los malos ciudadanos.
Nada contra los españoles, ¿verdad don Cristóbal? Usted es el ejemplo de la regeneración política y empresarial del país. Nadie escapa a su ejemplar actuación.
Para la vicepresidenta del gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el caso Rato es “un asunto privado” y así repiten sus portavoces, esos tan inteligentes muchachos que andan por ahí sembrando cultura y filosofía. Rodrigo Rato podrá viajar a Suiza adónde iba muy a menudo antes de ser “detenido”. Y, de allí, a paraísos como Gibraltar, Islas Vírgenes, Holanda, Suazilandia y hasta Gran Bretaña.
-3-
Sin embargo, la justicia apunta: al señor Rato le pueden caer 38 años de cárcel, según los cálculos hechos, por todos los negocios que tiene en diversas empresas privadas que están a su nombre, de sus hijos y esposa, de su secretaria y de sus amigos. Seguro que don Rodrigo no pasará en prisión arriba de cuatro en el peor de los casos. Si no, al tiempo.
Tiene el acusado casas en Madrid, sociedades lucrativas como Luzard, un banco en Londres, un hotel en Berlín y otras lindezas. Los utilizaba para falsear facturas, anunciar bancarrotas y no pagar impuestos por tan grandes ingresos.
Curiosamente, en los últimos tres años Hacienda devolvió 73 mil euros al ex líder popular.
Ha sido tan rotundo el impacto causado por esta falsa estrategia que don Mariano y sus ministros empiezan a dudar que influya en su favor para ganar votos en los próximos comicios. Tan es así que ahora se quiere enfriar el asunto y reducirlo al coto privado de un individuo cualquiera que no cumplió con su deber.
¿En qué quedamos, gobierno querido…?
El tiro puede salir por la culata. Lanzaron un búmeran que después de hacer su recorrido viene de regreso y se estrellará en la sede de Génova.
¡A ver a cuánto ascienden sus estropicios!
RDR
