Por Regino Díaz Redondo
“Has muerto, camarada, en el ardiente amanecer del mundo. Has muerto cuando apenas tu mundo, nuestro mundo, amanecía…”
Palinuro. Autor: Fernando del Paso
Madrid.- De Felipe González sólo hay que recordar el ayer; José María Aznar tiene el pasado, presente y futuro (sin equivocarnos) una línea recta cargada a la derecha política y defensora de los intereses de los G-20, G-18 y cuantos guiones quiera usted agregar al número infinito de su larga historia cavernosa.
De la actualidad, los candidatos a ocupar la presidencia del Gobierno nadan en una playa muy bien vigilada. Ninguno habla del sistema corrupto como ente podrido que hay que arrancar. Si acaso, se refieren en largas conferencias, al agujero que se agranda día a día ideólogos contaminados, políticos chapuceros, negociantes, prevaricadores y gente de mala ralea.
Poco a poco, con sigilo, fueron minando las instituciones públicas y privadas y un pequeño grupo, cada vez menor, dio cuenta de robos, cohechos, perversiones de la gran burbuja del 2007 en que estalló y aún hoy huele mal.
Hay tanta podredumbre que el que no cae resbala y se estrella y la democracia busca salvarse con falsas acusaciones. No lo evita ni el tato, ni el portero de la esquina.
Ante tanto desvarío faltarían cárceles para albergar a los criminales. Por una puerta del inmueble entran quienes no se salvan con la ayuda de abogados ad-hoc pero quedan libres de inmediato, “la libertad con fianza”, millones de euros, es un río de euros en el que se bañan continuamente los dueños del poder.
Entre este desentendimiento, los pobres políticos hacen “la de dios es Cristo” y procuran no pisarle los talones por temor a ser ellos las víctimas en un futuro, ¡quién sabe!
Sin embargo, los aspirantes a la investidura procuran alejarse y ni siquiera mencionan a las tramas corruptas que brincan de una prisión a otra para evitar el contagio.
A Mariano Rajoy le ha salido un quiste: un delincuente en prisión y libre ahora, lo señaló como una de las personas que recibía dinero negro de la caja b del Partido Popular. Este organismo, dice Luis Bárcenas, ex secretario general del PP, recibió efectivo para alguno de los arreglillos que tuvo que hizo en su edificio de Génova 13.
Y en alguna que otra sede de ese santo partido.
Conscientes o no de ello, los candidatos a Jefe del Gobierno han evadido el asunto y no vuelven a tocarlo ni de broma. Departen con militares y curas; chocan sus vasos alegres con alcaides; se llevan a bien con presidentes municipales y se dan abrazos con presidentes de Comunidades Autónomas.
En este troche moche en que estamos metidos nadie sabe quién está al lado y, si lo sabe, se cuida mucho de decirlo.
Los otros tres pretendientes al sillón de la Zarzuela es gente joven, habla con claridad, señala las demás tropelías y no hay asunto turbio en el que no intervengan para denunciarlo.
A Pablo Iglesias le han puesto ya veinte denuncias y todas ellas, todas todas, han sido archivadas por el Supremo. Los “acusadores” lo mandaban a cada paso a Venezuela para recibir millones de euros y emplearlos en la campaña o recibían ese dinero aquí para continuarla.
Quienes presentan demandas en ese sentido, ni aparecen. La mayor parte de los diarios está muda. Si acaso, algún que otro periodista entre comillas, insiste en que hay que castigar al que roba pero, qué caramba, todos tenemos derecho a robar!.
Entre los reporteros impolutos de este país, que hay muchos, muchísimos, algunos son hasta dirigentes de periódicos digitales, que se mantienen con el dinero proporcionado por empresarios pero muy muy muy cargados de billetes.
Los papeles de Bárcenas aparecieron ya hace mucho tiempo y sólo una vez, los vimos en los periódicos. Los tertulianos hablaron de ello. Y santa medida, amén de todo, comulgados impertérritos, todos quedaron como estaban.
Los del dinero con los papelitos en el bolsillo; los dueños de fincas, edificios en Marbella y cajas fuertes en honrados bancos que cuidan sus Valores, duermen tranquilamente en sus mansiones.
Hay que admitir que Pedro Sánchez ha sudado la camiseta como ninguno. El hombre va de aquí allá, recorre España, ya la recorrió antes de ser candidato. La sigue recorriendo, a todos sonríen y a todos atiende, no parece mal muchacho, pero cuidado porque puede sufrir una decepción impresionante.
Sería Unidos-Podemos quien le arrebatase el segundo lugar en los comicios (ya damos por sentado que el PP ganará las elecciones). El partido morado trepa y trepa, se agarra de aquí y allá, muestra sus colmillos. Es un chico malo, no pertenece al sistema, se tratará de revocar sus siglas antes de que se abran las casillas y, por si algo fuera poco, las mamás dirán a sus hijos que se vayan a dormir temprano porque el coco puede aparecerse.
Pero en las casas de los partidos políticos no se apagan las luces. Trabajan toda la noche. Comprueban documentos, revisan otros, de vez en cuando salen y miran a izquierda y derecha…. “no me vayan a engañar”, etc.
